El precipicio fiscal: ¿Quién ganó? ¿Quién perdió?
Right Side News – El Instituto Independiente
He aquí el proyecto de ley. Aquí están las cuentas de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO es su sigla en inglés). Aquí el resumen republicano de la Cámara de Representantes del proyecto de ley.
Los republicanos parecen tener grandes dificultades para recordarle a
la gente que los recortes impositivos del presidente George W. Bush son
la razón de por qué las familias de ingresos medios no han venido
pagando unos 2.000 dólares más en impuestos cada año. El acuerdo que el
presidente Obama acaba de hacer con el Congreso preserva alrededor del
80% de esos recortes de impuestos. Los mantiene para todo aquel que gane
menos de 400.000 dólares y en algunos casos los hace permanentes. A
partir del 1 de enero, esos recortes de impuestos serían barridos de la
mesa. Así que al votar su restauración para el 98% de la población, el
Congreso no votó por un aumento impositivo a los ricos. Votó a favor de
una enorme reducción de impuestos para todos los demás.
El activista anti-impuestos Grover Norquist tiene razón sobre cómo
enmarcar la cuestión: Esta no fue una victoria para el presidente ni
para los demócratas en el Congreso. Recuérdese que la mayor parte de
ellos se opuso a los recortes impositivos de Bush, que hicieron campaña
en su contra en cada elección y que los culparon por los enormes
déficits en los que hemos estado incurriendo.
Sería una increíble hazaña de relaciones públicas para los demócratas
si ahora apareciesen como los campeones de los mismos recortes
impositivos a los que se opusieron todos estos años. Si hay una cosa
sobre la marca republicana que nunca estuvo en duda es que el Partido
Republicano es el partido de los impuestos bajos—para todos. Ellos han
puesto en peligro esa marca con los escombros sobrantes de la caída por
el precipicio.
Un segundo fracaso republicano es la incapacidad para explicar por
qué los verdaderos multimillonarios, como Warren Buffett, van a verse
muy poco afectados por las nuevas tasas más altas (las ganancias de capital no realizadas seguirán estando gravadas a una tasa de cero),
mientras que los emprendedores con ingresos no gravados estarán
fregados. Un tercer fracaso republicano es la falta de respuesta a la
afirmación del presidente de que él sólo desea restaurar las tasas
impositivas de la era Clinton para los inversionistas y dueños de
negocios. No es cierto. La nueva tasa sobre los beneficios de las
pequeñas empresas (no gravados) será del 43,4%, no el 39,6% de la era
Clinton. Ese 3,8% extra es cortesía del ObamaCare.
Lo que nos lleva al mayor defecto republicano: permitir que toda la
discusión del precipicio fiscal tuviese lugar sin siquiera mencionar los
nuevos impuestos que todos vamos a estar pagando a causa de la reforma
sanitaria. En total, el ObamaCare introduce 20 nuevos impuestos o tasas
impositivas, que ascienden a cerca de 1 billón de dólares (trillón en inglés) en los próximos 10 años.
Cinco de los nuevos tributos, que ascienden a más de un cuarto de un
billón de dólares, ¡comenzaron a aplicarse el 1 de enero de 2013!
Sin embargo, en la síntesis de The New York Times
de lo que significó el precipicio fiscal, estos aumentos de impuestos
ni siquiera fueron incluidos. Piénsese en eso por un momento. No sólo el
presidente Obama se salió con la suya afirmando que él se opuso a todo
nuevo impuesto a la clase media, ¡nadie en los principales medios de
comunicación y nadie en el Partido Republicano lo criticó jamás por
defender toda clase de nuevos gravámenes para las familias de ingresos
medios en la ley que lleva su impronta!
Los nuevos impuestos del ObamaCare que comienzan este mes, por
cierto, incluyen impuestos más altos para cualquier persona que esté
enferma y tenga gastos médicos que excedan el 7,5% de los ingresos.
Incluyen impuestos más altos para las familias con niños con necesidades
especiales que previamente habían venido gastando más de 2.500 dólares
al año de una cuenta de gastos flexibles. Y ellos se reflejarán en
mayores gastos médicos para cualquier persona que necesite un reemplazo
de cadera o rodilla, un marcapasos o cualquier otro dispositivo médico.
Los nuevos impuestos del ObamaCare no son sólo impuestos a la clase media, son también impuestos a los enfermos. Pero usted nunca se enterará de ello escuchando a los republicanos.
Mis colegas y yo en el National Center for Policy Analysis tenemos
una propuesta razonable: posponer la fecha de inicio de los cinco
nuevos impuestos del ObamaCare y pagar por ello posponiendo la fecha
de comienzo del ObamaCare.
Esta propuesta es neutral en materia de ingresos y logra dos
objetivos admirables: (1) retrasa la subida de impuestos en un momento
en que la economía necesita toda la ayuda que pueda obtener para
alcanzar una pronta recuperación y (2) retrasa el requisito del seguro
médico obligatorio en una momento en que es patentemente claro que la
mayoría de los estados están muy lejos de encontrarse preparados para
iniciar la inscripción a tiempo (en octubre).
Lamentablemente, los republicanos ni siquiera pusieron esta idea
sobre el tapete durante las negociaciones. Aún no es demasiado tarde
para intentarlo.
Traducido por Gabriel Gasave
John C. Goodman es Investigador Asociado en el
Independent Institute y Presidente y miembro Kellye Wright en el
Cuidado de la Salud en el National Center for Policy Analysis. El Wall
Street Journal y el National Journal, entre otros medios, le han llamado
el “padre de las cuentas de ahorro para la salud”.
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
Por Steven Greenhu Orange County Register – Bajo el Sol Si el senador...
29 de marzo, 2008The Wall Street Journal Americas El dólar es nuestra moneda, pero es su...
31 de octubre, 2012Perfil El crecimiento sin interrupciones de la economía a partir de 2002 todavía...
4 de enero, 2007BBC Mundo El banco central de Estados Unidos, la Reserva Federal, podría reducir...
29 de abril, 2008












