Los duros desafíos de la televisión por Internet
Editorial –
Financial Times – El Cronista Comercial
La inercia es la característica que define lo que genera al teleadicto. La BBC hace tiempo lidera los rankings del Reino Unido por la simple razón de que, a lo largo de la mayor parte de la historia de la emisora estatal, este canal era lo primero que veían los televidentes cuando encendían sus aparatos: si el programa es bueno, no se cambia de canal. Para todas las empresas que compiten por ofrecer un medio para que los televidentes compren contenidos de video en línea, entre ellos, Google, Amazon, Netflix, Huly y Sony, cambiar la distribución de poder en el sistema existente es uno de los retos de mayor importancia.
En los Estados Unidos, donde los hogares pagan cerca de 90.000 millones de dólares anuales para mirar la televisión (la mayor parte, a través de abonos de cable), el par de globos oculares promedio se pega a la pantalla todos los días, tres horas. En contraste, el video en la Internet solo recibe un par de minutos de atención, observa Bernstein Research. La relación cambiará, en especial a medida que la expectativa evoluciona de ser una actividad común y familiar a una con más consumo personal realizado en dispositivos de uso individual.
A la larga, las computadoras del tipo tableta podrían generar un efecto similar al del lanzamiento del walkman de Sony, que propició el uso de auriculares individuales por sobre la costumbre de sentarse alrededor de la radio. Aun así es importante tener presente quién es el que controla los contenidos: las empresas de medios electrónicos no sienten ninguna premura por cambiar el status quo.
Mientras que el alquiler individual o con suscripción de programas y filmes viejos genera dinero extra, hay pocos incentivos para alentar un sistema que funcione íntegramente a la carta. Los proveedores de contenidos generan más ingresos por la venta de avisos en un solo día de programación. Las ofertas en paquete siguen siendo una forma eficaz de venderle a los clientes más de lo que quieren pagar.
El efecto halo de la televisión por Internet podría llegar a hacer que cambien más los dispositivos o el hardware de Apple que usan el software Android de Google, pero se espera que los televidentes se muevan a la velocidad de un teleadicto.
Traducción: María Eugenia García Mauro
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
Economía Para Todos Una vez más se recurre al discurso de confrontación por...
7 de julio, 2018Editorial – Clarín Los ataques racistas sufridos recientemente por inmigrantes ilegales africanos en...
25 de enero, 2010Committee to Protect Journalists El soldado estadounidense Bradley Manning, cuya filtración de documentos...
26 de agosto, 2013Editorial – El Comercio Faltan pocas horas para que expire la licencia de...
26 de mayo, 2007












