El rescate de Colombia
Por Huber Matos
ABC
Un ola de asombro y admiración atravesó al mundo ante el audaz rescate en las selvas del Guaviare. Una acción heroica que devolvió la libertad a una mujer, que como nadie, simbolizó la tragedia de Colombia. Aparentemente frágil, siempre femenina, firme en sus principios y aferrada a su fe en Dios y en la Virgen, Ingrid Betancourt fue el centro de atención de millones de seres humanos que veían en su secuestro la despiadada crueldad y el chantaje abusivo que ha flagelado al pueblo colombiano en nombre de una liberación, que no ha sido otra cosa que una siniestra componenda de narcoterrorismo y violencia criminal. Por eso su rescate trasciende la frontera de lo familiar y lo humanitario para convertirse en el rescate de Colombia.
Con este acontecimiento inesperado y espectacular, las Fuerzas Armadas de Colombia tienen todo el derecho a reclamar la heroica tradición bolivariana en defensa de la libertad y la justicia de los pueblos en Latinoamérica. Desde los tiempos del Libertador no había experimentado nuestra historia una catarsis nacional de ciudadanos y soldados unidos en un sentimiento simultáneo de triunfo, orgullo y alegría.
Uno a uno, los rescatados expresaron con emoción y sencillez de pueblo, su fe en las fuerzas armadas, su respeto a los jefes militares, su agradecimiento a la solidaridad permanente de los medios de comunicación, y su admiración hacia el presidente de la República.
No faltó, sobró generosidad, porque no fue otra que la figura central de este acontecimiento inolvidable quien, con absoluta sinceridad y honestidad felicitó al presidente Ávaro Uribe por haber insistido en una reelección que evitó un respiro a la narco guerrilla. En un acto de humildad ejemplar, la heroína del día se alegró públicamente que hubiera sido Uribe, su contrincante en las elecciones en que no pudo participar y no ella, quien hubiese conducido las riendas del Gobierno de Colombia hasta el presente.
La demostración de civismo que ha dado todo el pueblo colombiano es un respiro a la dignidad de América, manchada hoy por la megalomanía y demagogia de Hugo Chávez, el cinismo populista de Rafael Correa, la política servil de Evo Morales y Daniel Ortega. Personajes que sin tener ni sus méritos, ni su representatividad, ni su popularidad, han insultado en forma soez y repetitiva a un hombre que, lejos de presentarse como el salvador predestinado de su patria, ha demostrado con su humildad, inteligencia y perseverancia ser un auténtico servidor de su pueblo.
El rescate de Colombia es el inicio del rescate de la dignidad en América, donde demasiados gobiernos han
servido de guarida a los bandoleros de las FARC y donde demasiados gobiernos, todavía con su silencio y su diplomacia insincera, permiten que en Cuba se cometan atropellos contra el pueblo y contra la oposición secuestrada por el totalitarismo.
El aitor es Secretario General de Cuba Independiente y Democrática (CID.
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
Por Clemente Haro El Expreso de Guayaquil Aparte de las agresiones, los insultos,...
15 de septiembre, 2008Por Andrés Oppenheimer El Nuevo Herald Muy bien, estimados patriotas aislacionistas de línea...
29 de abril, 2007El País, Madrid La crisis de la Eurozona es la más reciente y...
13 de noviembre, 2011- 11 de mayo, 2007











