Mi primer día en Japón
Por José Luis Cordeiro
El Universal
Un país fascinante, y no hay duda que mi tiempo aquí será una experiencia inolvidable
Acabo de llegar a Tokio. Hoy es mi primer día en Japón y es un día especial, pues además corresponde con la importante fiesta nacional de “Shubun no hi”, es decir, el Equinoccio de Otoño.
Para estar al día con las nuevas tendencias en Venezuela, ahora comienza mi primer “año chavático”, y con reelección continua, pero en Asia. Lo interesante aquí es que Shinzo Abe, el primer ministro de Japón, acaba de renunciar por no haber cumplido con una de sus promesas electorales en su pasada campaña política. Qué bueno sería si los chavistas hicieran lo mismo en Venezuela, después de tantas promesas y más promesas, la mayoría de ellas incumplidas. Sólo falta recordar que el propio Hugo Chávez dijo que renunciaría y que se cambiaría hasta el nombre si continuaban los niños de la calle, la corrupción, los “dignificados” de Vargas y tantas otras cosas que nunca cumplió.
Pero Chávez ni ha renunciado ni se ha cambiado de nombre ni ha disminuido la corrupción, ni siquiera ha devuelto La Casona, Miraflores y otros terrenos estatales que prometió entregarlos para educación, deportes y otros fines públicos. Una importante costumbre japonesa insta a las personas que faltan a su honor para que cometan “harakiri”. Ojalá que los políticos venezolanos también aprendan este útil ritual.
En Japón, al igual que la mayoría de los países del mundo, la hora oficial corresponde a un huso horario similar al de sus vecinos y con una diferencia exacta en horas completas con el meridiano de referencia mundial: el meridiano de Greenwich en Londres. En Venezuela, a partir de este Equinoccio de Otoño, la hora será supuestamente cambiada en 30 minutos, lo cual traerá gran confusión interna y externa, tanto entre los ciudadanos como con los países vecinos. Venezuela pasará a formar parte del minúsculo número de países con horas y medias horas diferentes, aunque en sintonía con naciones problemáticas como Afganistán, Birmania, Irán y Sri Lanka. Por lo menos queda el consuelo, quizás, todavía, que hay países más “exóticos” y que tienen no media hora de diferencia, sino tres cuartos de hora, como el olvidado y empobrecido Nepal. Pero muchos pensarán, trágicamente, que ese sólo es el consuelo de tontos.
Japón es un país fascinante, y no hay duda que mi tiempo aquí será una experiencia inolvidable. Así comienza mi viaje en el “Imperio del Sol Naciente”, esperando que el sol salga e ilumine a nuestros dirigentes. Como decía el maestro de Simón Bolívar, el visionario Simón Rodríguez: “es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad”. A la oscuridad no se la puede combatir con más oscuridad, sino con luz.
www.cordeiro.org
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
- 17 de septiembre, 2008
El Expreso de Guayaquil Desde el inicio de nuestra civilización, las necesidades del...
8 de febrero, 2009Por Armando Miguélez Diario de América Con este título de “El imperio en...
23 de febrero, 2008Por Miguel Cossio El Nuevo Herald Estados Unidos debe escoger de una vez...
6 de junio, 2007











