Guatemala: Un Senado
Por Armando de la Torre
Siglo XXI
“Quien no oye consejo no llega a viejo”, reza la sabiduría popular de milenios.
Pues así de simple es la intención última de esa creación de un Senado que propone ProReforma. Concebido el Senado como un embalse de verdades y destrezas que sólo se pueden adquirir a través de innumerables ensayos y errores transmitidos de padres a hijos o de generación en generación.
Dicho de otra manera, una Cámara Alta, cual freno a las muy costosas y habituales improvisaciones que aquejan a nuestros sucesivos gobiernos, máxime en las áreas civil y penal.
A “sabio” se llega por el inevitable paso de los muchos años. El adulto avanzado ha acumulado una riqueza de experiencias útiles para los demás, porque de ellas entresaca inferencias sumamente prácticas imprescindibles para equivocarnos menos y acertar más.Y no hay atajo para esa sabiduría.
Precisamente nuestras etnias han hecho de sus Consejos de Ancianos los guías y portavoces de sus comunidades por tal razón y no otra.
Las iglesias, igualmente, siempre han escogido para sus sacerdotes y pastores de entre los “presbíteros” (término de origen griego), es decir, de entre los más “ancianos”.
En la constitución del Estado, históricamente la declaración de “madurez cívica” legal para elegir magistrados ha oscilado, entre los 16 y los 25 años y, para ser electos, entre los 18 y los 45. En Chile, tomemos por caso, no se puede aspirar al ejercicio de tal derecho pasivo de Senador, sino hasta los 40.
Por otro lado, el alargamiento de la esperanza media de vida en el entero planeta nos permite ser algo más exigentes con ese requisito de la edad. Alemania, por ejemplo, acaba de desplazar el momento del retiro obligatorio de los 65 a los 67 (mientras aquí lo hemos congelado a los 60, cuando ya nuestra esperanza media roza los 70).
Esto pudiera parecerle a alguno de nuestros recién estrenados jóvenes columnistas de opinión una apología de la gerontocracia al estilo de la China “popular”, tanto más sospechosa cuanto que el autor de estas líneas es un octogenario…
Pero es precisamente esa suma de las vivencias intransmisibles de una vida dilatada, la que me hace caer en la cuenta de la importancia de lo vivido para evaluar.
Por algo los grandes mentores de la humanidad, con la muy notable excepción de Jesucristo, han muerto a edad avanzada para sus tiempos respectivos.
Al margen, sin embargo, de este punto, el proyecto ProReforma apunta a un ángulo de enorme importancia para la discusión de la filosofía jurídica que lo ha de sustentar: el de la distinción cardinal entre “Ley” y “legislación”.
Lo más novedoso de la propuesta, aun a nivel mundial, y lo más benéfico.
El énfasis en esa diferencia lo puso en el siglo XX un polifacético premio Nobel de economía, F. A. von Hayek, con su Opus Magnum “Los Fundamentos de la Libertad” (1959), pormenorizado por él mismo más tarde, en el tercer volumen de su trilogía Derecho, Legislación y Libertad (1979), (subtitulado: El Orden Político de una Sociedad Libre), en ambos casos, auspiciado por la Universidad de Chicago.
Por supuesto, no todo de su exclusiva autoría. Hayek supo integrar en una síntesis genial la riqueza de tres milenios de debate en el Occidente sobre la cosa pública, desde Sócrates, Platón, Aristóteles y Pericles hasta Toqueville, Acton, Isaías Berlin y Bertrand de Jouvenel.
Abundan por suerte otras consideraciones frescas como las de Harold Berman en torno a “La Ley y la Revolución” (1984), o análisis críticos como los de Patrick Buchanan sobre el cálculo del consentimiento en las democracias, que complementan los penetrantes juicios de Hayek.
El problema entre nosotros es que la tal propuesta de reforma parcial a la Constitución resulte demasiado moderna y refinada para el nivel de educación de nuestras masas. Asimismo, que sea demasiado original y abierto para un pueblo cuyas minorías pensantes sólo parecen retener del pasado el recuerdo de la guerra ideológica de trincheras.
(Continuará)
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
América Economía Brasil estudiará si unirse o no a la OPEP después de...
16 de noviembre, 2007El Instituto Político para la Libertad y el Movimiento Mundial de Solidaridad con...
29 de abril, 2010América Economía La experiencia de nuestra época demuestra -escribió Maquiavelo- que los príncipes...
19 de noviembre, 2012(Véase aquí la primer entrega de este trabajo) Seguimos. ¿Fracaso de quien? Del...
26 de septiembre, 2007












