El latín, ¿lengua madre?
Por Ernesto Ochoa Moreno
El Colombiano, Medelín
¿Por qué el latín llegó a ser una lengua muerta? La pregunta siempre me ha asediado y, cuando me adentro en los textos latinos, clásicos o eclesiásticos, me queda la sensación de estar ante un exquisito cadáver incorrupto.
El griego, más antiguo y con igual o mayor preponderancia en el pasado, sigue vivo y sin mayores variaciones después de 35 siglos. ¿Cuál fue la maldición de la lengua del Lacio, que como siempre se ha enseñado, es el origen de las lenguas romances? ¿Las hijas devoraron a la madre tras su parto múltiple? ¿Qué pasó?
La respuesta puede ser ingrata: estábamos equivocados de madre. El latín que habló el Imperio Romano no es el origen de nuestro español y de las otras lenguas romances: francés, italiano, portugués, rumano, catalán, etc. Es la tesis del lingüista francés Yves Cortez, en su libro, aparecido en junio del año pasado, “Le francais ne vient pas du latin”. (Cfr. “El verdadero origen de las lenguas romances”, de Johnny Torres, en el envío electrónico de “Novedades de la página del idioma español”).
El autor revalúa la idea de que las lenguas romances nacieron con la decadencia y el desmembramiento del Imperio Romano. Y hace el planteamiento de que las lenguas hijas deberían portar las huellas hereditarias de la madre. Pero, según él, no es así en tres campos esenciales: el vocabulario, la gramática y la sintaxis. Son, claro, miles y miles las palabras provenientes del latín, en su mayoría términos cultos. Pero el vocabulario de la vida diaria de las lenguas nacientes hace sospechar de otro origen lingüístico. Por ejemplo, “¿es posible pensar que un pueblo conquistador como los romanos no haya legado a los pueblos sometidos el vocabulario de la actividad fundamental que llevaba a cabo? Vemos así que guerra se dice guerre en francés y guerra en italiano y portugués, pero se dice bellum en latín”. Y muchas otras palabras, se me ocurre, como caballo (equus), soldado (miles-militis) y el mismo Derecho (jus-juris).
En cuanto a la gramática, es notoria la diferencia. En latín no existe el artículo, ni definido ni indefinido, pero sus supuestas hijas todas lo tienen. El latín es una lengua desinencial, en la que los sustantivos se declinan en casos de acuerdo con su función en la oración. Las romances son preposicionales, ninguna declina las palabras, si no es el rumano en unos pocos casos. Tampoco tenemos el género neutro. Ni hablar de la sintaxis latina, con su hipérbaton y su esplendorosa arquitectura gramatical, tan diferente de la sintaxis de las romances.
Concluye Cortez, según resume Torres, que el latín no es la verdadera lengua madre de las lenguas romances. Es un error identificar el ascendiente romance de ellas con el “bajo latín” o “latín vulgar”, como si el nacimiento de nuestros idiomas fuera el simple resultado de un latín deformado.
La original tesis del lingüista francés, que ha escandalizado a muchos, es que la verdadera madre de las lenguas romances “estaba a nuestro lado pero la ignorábamos”. Era una lengua más antigua que el latín, hablada en la península itálica y que acabó conquistando a los conquistadores llegados del Lacio: EL ITALIANO. Que no proviene del latín, según siempre se ha creído, sino que lo antecedió. Era un italiano antiguo, “paleo-italiano” lo llama Torres, una lengua hablada que terminaron usando los romanos, aunque el latín era la lengua escrita oficial. Curiosa la observación de que existen sospechas de que el latín ya era lengua muerta en tiempos de Cicerón.
Las muchas semejanzas entre el latín y las lenguas romances se explican tanto por la común raíz indoeuropea, como por la cohabitación por siglos de dominados y dominadores. No fue, pues, el latín la lengua que regaron los romanos por los territorios conquistados.
Lo que menos nos imaginábamos. No somos los herederos de un latín mal hablado. Nuestra lengua madre es el italiano. ¡Mamma mia!
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
The Wall Street Journal BUENOS AIRES. -Cuando los argentinos se dirijan a las...
14 de septiembre, 2015Infobae Sin lugar a dudas, a juzgar por los resultados en materia...
15 de diciembre, 2015ABC Digital (Parte I) Mike Wallace se codeó con los grandes y era...
10 de abril, 2012La Nación “Me parece un insulto a la inteligencia que se diga que...
3 de septiembre, 2021












