En la disputa por la Casa Blanca, los empresarios son clave
Por Monica Langley
The Wall Street Journal
Jason Furman, director de política económica de Barack Obama, pasará el fin de semana en la exclusiva comunidad costera de los Hamptons, en las afueras de Nueva York, como lo hacen muchos ejecutivos de Wall Street. Pero no estará en un viaje de descanso, sino que en una misión. Él participará de pequeñas reuniones con empresarios para explicar las políticas fiscales demócratas y los eventos de recaudación de fondos con famosos.
En la campaña presidencial de Estados Unidos, la carrera para seducir a los líderes empresariales se está calentando. Con creciente atención en la economía, los dos candidatos tratan de conseguir el respaldo empresarial, cortejando a los presidentes
ejecutivos más conocidos.
El último esfuerzo de la campaña de Obama por calmar los temores de los empresarios consiste en presentar en detalle sus propuestas para aumentar los impuestos sobre la renta y las ganancias de la inversiones, básicamente para aclarar que estos serán más pequeños de lo que la retórica de campaña podría dar a entender.
El sector empresarial ha argumentado que un gran aumento de impuestos desalentaría las inversiones e aumentaría los costos, y los republicanos ¿incluyendo el senador John McCain ¿ han criticado el plan fiscal de Obama, diciendo que perjudicaría a la economía.
Muchos opinan que los dos candidatos tienen puntos flacos en el manejo de la economía.
McCain, un héroe de la guerra de Vietnam, tiene credibilidad en lo que se refiere a las relaciones internacionales y la seguridad nacional, pero no tanto en sus políticas domésticas y económicas.
Obama, que está en su primer ciclo en el Senado, carece de un largo historial en escenario político y preocupa a algunos ejecutivos debido a declaraciones percibidas como anti corporativas durante la primera fase de la campaña. Ambos candidatos creen que recabar el apoyo de líderes empresariales les ayudará
a mejorar sus credenciales económicas.
Las dos campañas pelean por los presidentes ejecutivos más destacados.
McCain ya cuenta con el apoyo de Fred Smith, de FedEx Corp., John Thain de Merrill Lynch, y Henry Kravis, gurú de los fondos de inversiones.
En el campo de Obama está el inversionista Warren Buffet, el ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker y Robert Wolf, presidente de UBS Investment Bank.
Los candidatos están “eligiendo grandes marcas empresariales respetadas por el público” con la esperanza de que los votantes las conectarán con “soluciones para la economía y más empleo”, dice Judith Samuelson, directora ejecutiva del programa de Empresas y Sociedad del Aspen Institute. Pero ambas campañas tratan de mantener el equilibrio para no parecer demasiado a favor de las grandes empresas. McCain dice públicamente que apoya los incentivos para pequeñas empresas y Obama promete que eliminará los impuestos sobre ganancias de capital para pequeñas empresas.
McCain presentará esta semana una lista “Tech 100” de los ejecutivos de alta tecnología que apoyan su plan económico, que incluiría a John Chambers de Cisco Systems Inc. y Scott McNealy de Sun Microsystems Inc. En la campaña, McCain se ha visto acompañado del economista de la Universidad de Stanford John Taylor, que lo asesora sobre el precio del crudo y los mercados de futuros, ya que el candidato ha sugerido más explotación en alta mar. En otros momentos, Carly Fiorina, la ex presidenta ejecutiva de Hewlett-Packard Co. o Meg Whitman de eBay Inc. lo han acompañado en la campaña.
“Con la economía…a las puertas de una recesión, John mantendrá los impuestos bajos, creará incentivos para el empleo y ayudará a las pequeñas empresas”, dijo Whitman.
La campaña de Obama responde que el plan fiscal de McCain “es más de las mismas políticas fallidas de Bush consistentes en bajar impuestos a ricos y grandes corporaciones”, dice Austan Goolsbee, profesor de la Universidad de Chicago. “El plan económico de Obama está centrado en relanzar la economía y aliviar las dificultades de los estadounidenses comunes”.
Con dos propuestas tan distintas, algunas compañías han respondido con ejecutivos que apoyan a ambas partes. En Merrill Lynch, Than apoya McCain, mientras que el presidente, Gregory Flemings, apoya a Obama. Otros, como Rick Wagoner, presidente ejecutivo de General Motors Corp. , buscan sacar ventajas del interés de las campañas en los empresarios, presionando a ambos candidatos a adoptar políticas que ayuden a las automotrices nacionales.
Entre los líderes empresariales indecisos, uno de los grandes “premios” sería el presidente ejecutivo de Google Inc., Eric Schmidt. Furman, asesor de Obama, se comunica con frecuencia con Schmidt por email. Al menos en lo que se refiere a Google, parece que Obama tiene ventaja.
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
Comunicado RELIAL Solidaridad con el ex Presidente del Senado de Bolivia, Oscar Ortiz,...
20 de diciembre, 2011The Wall Street Journal La muerte del agente del Servicio de Inmigración y...
2 de marzo, 2011El Nuevo Herald De todas las imprecisiones que el presidente Donald Trump ha...
14 de marzo, 2017- 14 de enero, 2010












