Desde la quinta K: Alberto se fue, ¿Néstor se queda?
Por Jorge Lanata
Crítica Digital
Anteanoche, cuando convocó a sus amigos más cercanos para decirles que el del miércoles iba a ser “un día muy duro”, Alberto F supo lo que la mayoría de los políticos argentinos olvidan a diario: que del poder también se sale.
¿Se fue porque ya no lo soportó? ¿Pensó que era éste el momento para empezar a desmarcarse de los K?
¿Reaccionó así porque quiso evitar lo que parece una próxima pelea con Clarín? Las especulaciones son tantas que –como se ve en estas páginas– hasta incluyen una “segunda carta” que algunos piensan apócrifa como aquel poema de Borges en el que el Maestro hablaba de “tomarse un helado en la plaza San Martín”.
En cualquier caso, la pregunta no es tal vez por qué se fue Alberto, sino dónde está Néstor, y si se quedará o no en ese sitio.
El Gobierno es consciente de al menos uno de los dos grandes desafíos que enfrenta antes de fin de 2008: lograr que Cristina asuma como Presidenta.
Hoy, aún, no lo es. No se convierte alguien en presidente porque “Coqui” Capitanich le haga pucheritos o porque la eterna claqué del Salón Blanco se levante todo el tiempo para aplaudirla.
El otro asunto sigue siendo ignorado por los K: la inflación.
El Gobierno sabe que “algo” se rompió entre ellos y el público e intuye, a la vez, lo difícil de intentar reconstruirlo. ¿En qué momento se rompió la magia? ¿Fue al anunciar el gabinete de la reelección de Néstor? ¿Fue durante la crisis del campo? ¿Fue por el voto de Cobos?
El viejo sueño del 4 x 3 (¿o era 4×4?) quedó sepultado; Cristina, Kirchner, Cristina, Máximo, Florencia, Rudy, y siguen las firmas forma parte de la fiebre histórica de la Argentina: Onganía decidido a instalarse veinte años, Alfonsín creando el Tercer Movimiento Histórico, Menem dispuesto a ser re-re-reelecto.
El gabinete de Cristina era igual al de Néstor; era el de Néstor. Las especulaciones que salían entonces del propio Gobierno se traducían así: Cristina respeta las instituciones y va a sacar a los chorros. Si alguien se animaba a preguntar a quiénes, los nombres de Jaime y de De Vido aparecían de inmediato. Todo esto, claro, partía de una base errónea: Néstor y Cristina son distintos.
Una especie de “teoría del Entorno” sostenida durante tantos años por Bombita Rodríguez: Perón es bueno y está rodeado de manipuladores y perversos. La versión remixada sostenía: Cristina es buena, pluralista y respetuosa de las diferencias, y mantendrá excelentes relaciones con el Mundo.
Lleva treinta y dos años de casada con un hombre con el que mantiene grandes diferencias, e ignora los negocios que aquel hombre y sus amigos de siempre pueden estar llevando adelante. Nunca se le ocurrió preguntarse de dónde salía la plata.
El gabinete de Néstor, entretanto, se fortaleció en su identidad: ¿cómo sacarlo a De Vido si Julio es Néstor? ¿Cómo echar a Moreno si Moreno es Néstor? ¿Y D’Elía? D’Elía es Néstor sin censor interno. Cada día que pasa todo se complica y ya la Justicia investiga desde ayer a la patota del INDEC.
Podrá caer Moreno, pero me cuesta imaginar en su reemplazo a Winston Churchill. ¿Y De Vido y Jaime? Acaban de empezar la “nacionalización” de Aerolíneas Argentinas. ¿Los sacarán justo ahora, que los españoles se han puesto tan contentos?
Hay quienes creen que lo mejor sería blanquear la situación del todo: Néstor, jefe de Gabinete. Ése será ahora el problema con el que deba lidiar Sergio Massa. ¿Se profundizará el cambio? ¿Es el cambio, un cambio? Lo anunciado hasta ahora no da esa impresión.
Con el nombramiento de Cheppi, hombre de De Vido, bien puede hablarse de un gabinete aún más pingüino. ¿Y Néstor? ¿Jugará a las bochas? ¿Atenderá la posada cinco estrellas? ¿Se hará una huertita en Olivos?
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
- 25 de noviembre, 2011
Por Julio María Sanguinetti El País Todos los regímenes autoritarios han intentado rescribir...
18 de febrero, 2007Analítica Parece oportuno comentar algunos conceptos aparecidos en el artículo de Pedro Campos...
27 de junio, 2008La Nación Se cumplen ochenta años de la estremecedora novela épica Los cuarenta...
12 de marzo, 2013












