Pobre pueblo cubano
Por Armando Pérez Roura
Diario Las Americas
Es difícil sustraernos a la necesidad de retomar el discurso del tirano sustituto Raúl Castro, pronunciado el pasado 26 de julio, cuando se dirigió al angustiado pueblo cubano para decirle que tiene que acostumbrarse a recibir “no solamente buenas noticias”. ¿Y cuándo su hermano y él, le han dado buenas noticias al pueblo? ¿Cuándo le han dado algo, que aunque sea le sirva de aliento?
Es que son tan despiadados que basta mirar, aunque sea de lejos, la situación de Cuba y las terribles circunstancias de vivir en ella, para sentirse cada vez mas irritado porque cualquier propósito de entender como ha sido posible que hayan transcurrido ya casi cinco décadas de explotación impuesta a punta de las bayonetas de los Castro y sus sicarios, resulta imposible comprender. Y los más grave es que la tiranía aun permanece estática, con el mismo sistema de horror y muerte, lo más dramático es que el pueblo tiene una sola alternativa: penurias y más penurias.
Para continuar con lo planteado por el tirano sustituto en el mencionado “discurso”, se nos ocurre una pregunta: ¿Qué más puede “ahorrar” el pueblo cubano? Cuando se habla de cualquier otro lugar del mundo donde los seres humanos dispongan de los recursos que cada cual posee; se les puede decir, es preciso que compren menos ropa; que economicen combustible; que gasten menos en comida buscando sustitutos nutricionales, alternativas con ventas o comprando en lugares más baratos; en suma se puede “economizar” cuando se dispone de algo, pero cuando no se tiene absolutamente nada, que se puede restringir, que se puede ahorrar si no existe lo elemental para vivir. Esa es la triste realidad de la sociedad cubana. Cuando alguno de los dos sátrapas les dice que hay que ahorrar, eso tiene una sola lectura: escasez.
¿De qué dispone realmente la población cubana? Lo único que le ha dado la tristemente celebre revolución en marzo de 1962, fue la libreta de racionamiento. De un racionamiento de tiempo de guerra, porque lo que dan no alcanza ni para los 10 primeros días del mes y por supuesto sin proteína animal, y cuando dan alguna, tres o cuatro veces al año es solamente pollo y no uno entero, un cuartito por persona. En cuanto a la ropa, eso es un misterio, no se sabe como las personas se visten, se dice que quitaron la distribución de un “blumer” anual o un ajustador, si lleva uno no puede adquirir el otro y para el sexo masculino, si compra un calzoncillo no puede llevar una camiseta, y así sucesivamente, un par de zapatos al año. De todas formas ese “genial” sistema de distribución, ese “gran aporte” del castrismo ya no existe, ahora las personas tienen que “calzarse y vestirse” por su cuenta.
Hay alguna que otra tienda de ropa vieja y maltratada, dicen que donada por Canadá, aunque la venden bien cara, es la única opción que tiene el pueblo. En cuanto al ahorro del combustible no es potestativo de la población su “ahorro”, sencillamente porque es el “emperador” del terror el que tiene en su mano el control del mismo, cuando quiere apaga al país completo, no importa si el infeliz ciudadano consiguió un poquito de leche o un pedazo de carne de cerdo y se le eche a perder, eso no le importa a nadie. No se habla de carne vacuna porque su consumo es prácticamente prohibido, si la persona tiene moneda fuerte, puede adquirirlas a precios altos, pero los que tienen esa opción son los menos. Al que encuentren consumiendo esa carne sin origen conocido, va preso. Por otro lado el transporte, ¿Qué transporte? Recién anunciaron que se habían puesto en marcha ómnibus chinos, pero seguramente los retirarán de la circulación, eso para ellos no significa nada, sencillamente las personas vuelven a andar por las calles a pie, sucias y sin alimentos. Eso ni es nuevo ni le importa a la tiranía.
En cuanto a la austeridad en el sector de la medicina, no parece posible que se pueda restringir mas: Si en los hospitales no hay sabanas, toallas, papel sanitario, jabón, bombillos, si el agua escasea y las medicinas están en déficit bajo control absoluto, ¿qué pueden quitar? además de eso, ¿Dónde están los médicos? En su gran mayoría trabajando fuera del país, ganando dinero para el desgobierno. Entonces que van a hacer, ¿cerrar los hospitales? ¿Qué pasara entonces con la propaganda de la medicina gratis desarrollada durante décadas, fundamentalmente en el exterior? ¿van a perderla? No parece que la tiranía se arriesgue.
El otro frente de batalla: la educación, ¿qué le pueden quitar? los estudiantes no tienen libretas, lápices, ni las escuelas tienen la higiene minima, la mayoría tiene los baños rotos, no hay productos para limpiar, jamás han puesto un rollo de papel sanitario, las sillas están rotas, en las pizarras apenas si se puede escribir, de pintura no se puede ni hablar.
¿Qué otra cosa le pueden quitar? ¿Cuál es el nuevo castigo que la tiranía le va a imponer al pueblo? Realmente corre el riesgo que lo pongan a comer “caldo colectivo” que fue la amenaza de mediados de los 90. ¿Qué otra cosa le van a quitar? Si no tienen nada, si lo único que les queda es la vida y la están perdiendo en el Estrecho de la Florida. Huyendo del terror.
- 28 de septiembre, 2026
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