El rey del pollo frito
Por Alvaro Casal
El País, Montevideo
Un sondeo realizado en Gran Bretaña reveló que una cuarta parte de los encuestados pensaba que Winston Churchill, Mahatma Gandhi y Charles Dickens eran personajes de fantasía. Por su parte, otros entrevistados expresaron su convicción de que Sherlock Holmes había existido realmente.
Según el “Corriere della Sera”, jóvenes italianos en recientes exámenes identificaron al desventurado Aldo Moro como un brigadista rojo, a de Gasperi como un jefe fascista y al mariscal Badoglio como un partisano.
Umberto Eco, con tal motivo comentó que de niño creyó que Buffalo Bill era un personaje imaginario, hasta que su padre le reveló que no solamente había existido sino que él mismo lo había visto cuando pasó por el Piamonte con su circo que mostraba escenas del ya obsoleto Lejano Oeste.
Según Eco, “ha cambiado nuestra relación con el pasado, probablemente también en la escuela. Antes nos interesábamos mucho por el pasado, porque las noticias del presente no eran muchas, si se piensa que un periódico exponía todo en ocho páginas. Con los medios masivos se difundió una inmensa cantidad de información sobre el presente, e incluso en Internet puedo obtener noticias sobre millones de cosas que están sucediendo en este momento (incluso las más irrelevantes). El pasado del que nos hablan los medios masivos, como por ejemplo las historias de los emperadores romanos o de Ricardo Corazón de León e incluso la Primera Guerra Mundial, pasan (por medio de Hollywood e industrias afines), junto al flujo de información del presente, y es muy difícil que una persona que ve una película sea consciente de la diferencia temporal entre Espartaco y Corazón de León. Del mismo modo, desaparece, o pierde consistencia, la diferencia entre imaginario y real.”
Uno se pregunta si a este ángulo percibido por Umberto Eco, no se adicionarán otras cosas. Por ejemplo, en este 2008 nos informan que entre los estudiantes de enseñanza media del Uruguay de hoy, hay un 30% con déficit atencional. Asimismo, que gran parte de ellos no leen libros, con lo cual no fijan ese tipo de textos. Tal vez haya otras cuestiones. Tal vez sea que se acentúa algo que es de hoy pero también fue de ayer, como lo indica lo del coronel William F. Cody, alias Buffalo Bill.
Todo lo cual me conduce por otro sendero, hacia otro coronel: hace ya muchos años, estaba una tarde soleada en un parque de los Estados Unidos, cuando apareció un anciano sonriente, de barba y bigote, ataviado con traje blanco y sombrero de ala ancha. Venía rodeado de una nube de guardaespaldas. Me pareció que tenía cara conocida. Él dijo que era el coronel Harland Sanders. Nada menos que el señor cuya efigie está en todos los locales de la cadena “Kentucky Fried Chicken”. Dueño de una receta de pollo frito que se dice no sólo única, sino secreta. Nos dimos la mano y Sanders, muy ágil, siguió su camino, estrechándole la diestra a toda la gente que andaba por allí de paseo.
Poco después, reunido con un grupo de periodistas de varias nacionalidades, mencioné que había saludado al “rey” del pollo frito. Una cronista alemana, muy seria dijo: “Eso es imposible. Sanders es un personaje de ficción, creado para publicitar el pollo frito. No existe”. De esa forma dio el asunto por concluido. Yo no había visto lo que había visto.
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
El Nuevo Herald WASHINGTON. - El secretario de Estado, John Kerry, merece un...
17 de agosto, 2015El País, Montevideo Una vez más se reabre el debate sobre la ineficacia...
22 de septiembre, 2010Por Guillermo Santos Calderón El Tiempo, Bogotá A veces es importante recordar cómo...
7 de julio, 2008El Universal Hay un problema con la oferta electoral de micomandantepresidente. Y es...
6 de abril, 2012











