El “Che” desenmascarado
Por Manuel Márquez-Sterling
Diario de América
Hace más o menos dos años, el amigo y compatriota Humberto Fontova publicó su ya famoso exposé intitulado Fidel: Hollywood’s Favorite Tyrant (publicado ya en traducción española como Fidel: el tirano favorito de Hollywood) en el cual denunciaba y desenmascaraba a los adoradores de Castro en la capital del cine, y en general a los “liberales”(en acepción norteamericana), quienes después de 50 años de destrucción de un país y de una montaña de muertos, como no lo ha habido en toda la historia del Hemisferio Occidental, aún lo siguen defendiendo.
Hoy, a nuestra mesa de trabajo nos llega su nueva y necesitadísima estocada a fondo dedicada a destruir el mito y la leyenda del atorrante ensangrentado que fue el Che Guevara. El nuevo libro de Fontova se titula Exposing the Real Che Guevara and the Useful Idiots who Idolize Him. [“Desenmascarando al Verdadero Che Guevara y a los Idiotas Utiles que lo Idolatran”]. Esta obra debe estar en los estantes de todo cubano que se quiera armar de datos y cifras para combatir el mito de ese asesino genocida.
Mientras la fama y la imagen de Castro ha sufrido en los últimos 20 años un verdadero eclipse y deterioro en la opinión mundial -¿cuantas camisetas u objetos con la imagen del decrépito tirano se pueden observar por los lugares públicos y en universidades y colegios?- la del Che se ha convertido en una verdadera hidra de mil cabezas que se asoma no sólo en los lugares de los neocomunistas que uno espera, sino también en otros que por su sentir ético-político son realmente inusitados. El mito del Che lo ha elevado a la categoría de santo con una hagiografía llena de falsedades y mentiras.
En su libro, Fontova, armado con el cincel de la verdad, va tallando el verdadero perfil de este hombre que, después de más de 200 páginas queda reducido a lo que es, un ser pequeño, que mordido por un enjambre de complejos y resentimientos los resuelve por medio del odio más cerval, odio que se satisface en el correr de la sangre del prójimo inocente, especialmente si este era cubano. El Che, queridos lectores, después de leer a Fontova, hay que llegar a la conclusión de que psicoticamente, odiaba a los cubanos.
Así, por las páginas de este libro vemos como Fontova denuncia a los Robert Red-ford y comparsa de Hollywood que viajaban –y viajan- a Cuba a hacerle la corte a Castro y Guevara. Fontova también retrata a los hoy artistas del “rock” que sin dignidad alguna se tiran a los pies de la imagen del atorrante argentino, sin pensar que en Cuba el santo de su devoción fue uno de los azotes más implacable de su arte y ese estilo de vida.
La pluma incisiva de Fontova desinfla el mito de la batalla de Santa Clara donde el sempiterno mentiroso, el New York Times, declara haber muerto cuatro mil hombres cuando sólo fueron cuatro o cinco, pues los barbudos ya tenían sobornados a los militares al frente de esta operación quienes se entregaron vilmente por el dinero que se les pagó. Igualmente queda desinflada la operación del cruce de Camaguey y las Villas, el cual se hizo montado en el verde de los billetes del soborno a un ejército que nunca quiso pelear.
Interesante en el carácter de este “gran hombre” es ver, como afirman testigos de varios incidentes, el pánico que sentía por Fidel, ante el cual jamás se atrevía a reír. Y este miedo le hacía arrastrarse y besarle las botas a su “máximo líder” escribiéndole poesías y loas abyectas. Abandonado por Fidel –que lo había metido en esa aventura para quitárselo de arriba- y ya derrotado en las montañas de Bolivia, en su ultima carta le decía a su embarcador: “Te doy las gracias por tus enseñanzas y por tu ejemplo. Mi único error fue no haber reconocido antes tus cualidades de líder.” Estas líneas podrían formar parte de una antología de la servilidad.
Que Che Guevara era racista no cabe la menor duda, especialmente con los negros. Los testigos presenciales afirman que absolutamente despreciaba a Juan Almeida, y uno de ellos, Luis Pons, de la raza de color, cuenta la anécdota de que al triunfar la revolución le preguntó al Che que era lo que iban a hacer con los de color a lo cual éste respondiera con soberbia: “Vamos a hacer por los negros lo que ellos hicieron por la revolución: nada.”
Impresionante también son los acápites dedicados a las brutalidades y asesinatos llevados a cabo por Castro, el Che, y su pandilla al ganar la revolución. Con estadísticas en la mano Fontova prueba que los tres o cuatro primeros años del régimen, en términos relativos, o sea, en relación a la población de Cuba y la de Alemania y Rusia, las del Che fueron mayores y peores que los de Hitler y Stalin.
Hasta el presente el mito del Che Guevara parece invencible. Sin embargo, este mito es un gigante con los pies de barro que a fuerza de negar las verdades mantienen en pie los neocomunistas y sus idiotas utilizables. Entre las publicaciones que le han abierto paso a la verdad se encuentra el bien documentado libro de Enrique Ros, “Ernesto Che Guevara: Mito y Realidad,” y la monografía “Che” de Alvaro Vargas Llosa. Es una lástima, sin embargo, que el tomo de Ros no haya sido traducido al inglés lo que le daría mas curso y camino en universidades y colegios, cosa que por estar en ingles habrá de tener el presente y valioso tomo de Humberto Fontova. No nos olvidemos que la honda de David derribó al gigante.
- 29 de mayo, 2023
- 19 de enero, 2023
- 21 de abril, 2021
- 26 de mayo, 2023
Artículo de blog relacionados
Noticias AOL WASHINGTON. - Las tensas relaciones entre los países de América Latina...
24 de noviembre, 2009Por Dario Varcárcel ABC El triunfo, el domingo 22, de Recep Tayyip Erdogan...
26 de julio, 2007La Vanguardia, Barcelona Caben dos posibilidades. O los ciudadanos nos explicamos fatal, o...
23 de febrero, 2010Voice of America La canciller alemana, Angela Merkel, dice que se opone a...
10 de julio, 2008












