Cámaras, ‘ojos’ que no frenan los delitos
Por Claudia Núñez
La Opinión
Activistas exigen cese a la vigilancia electrónica porque no reduce el crimen
La instalación masiva de cámaras de seguridad en plazas y en vías públicas ha hecho de California un estado donde se vigila a los ciudadanos comunes, sin restricciones ni regulaciones, y donde la opinión de quienes son vigilados no se toma en cuenta.
A esta conclusión llegaron investigadores de la Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU), que exigieron a las alcaldías en todo el estado el cese a los programas de instalación de cámaras de vigilancia, al considerar que su uso no garantiza ni demuestra la reducción significativa de los índices de delincuencia.
Según la ACLU, los últimos dos años, el Departamento de Seguridad Nacional ha destinado más de 1,400 millones de dólares para que las ciudades desarrollen proyectos de antiterrorismo. Los fondos, sumados a las agresivas campañas de venta de las compañías de vigilancia, han provocado que muchas ciudades instalen cámaras de vigilancia sin un reglamento que los detenga para coartar las libertades civiles de los ciudadanos.
“Urgimos a los gobiernos locales para que hagan una pausa en estas acciones y consideren si esta es la mejor manera de mantener nuestras ciudades seguras”, dijo Maya Harris directora ejecutiva de ACLU en el norte de California.
Según la ACLU, 37 ciudades de California, entre ellas Long Beach, Los Ángeles, y localidades de Inland Empire, como Palm Spring, Riverside y Corona, registran aumento significativo en el número de cámaras que vigilan a sus residentes y sólo 11 ciudades tienen reglas sobre la intromisión de este tipo de vigilancia en la privacidad de sus habitantes.
“Desafortunadamente, la instalación de estas cámaras únicamente significa una forma costosa de vigilar nuestras ciudades. Los fondos de seguridad deberían emplearse en mejorar el alumbrado público, en contratar más policías y en desarrollar programas comunitarios de vigilancia. En resumen, están tirando el dinero en videos que no ayudan en nada a la redución del crimen”, dijo Mark Schlosberg, Director de Políticas de Seguridad de la ACLU.
La ACLU destacó que este tipo de vigilancia no tiene impacto real en localizar ni arrestar criminales, porque los equipos no muestran con claridad las características físicas de los delincuentes.
“Para que tengan un efecto real en la seguridad, las cámaras deben ir acompañadas de otro tipo de tecnología que permita escudriñar en detalle a los delincuentes como el rostro o los ojos, pero estos complementos son muy costosos y las alcaldías no los adquieren. Entonces, lo único que se perjudica es la privacidad de los civiles”, advirtió Nicole Ozer, director de Tecnología y Libertades Civiles de ACLU.
En contraparte, el concejal del condado de Los Ángeles Eric Garcetti negó que los aparatos electrónicos de vigilancia invaden la privacidad de los ciudadanos.
“Estas cámaras no se entrometen en los lugares privados de los ciudadanos, sólo nos dejan ver si sucede un crimen”, dijo Garcetti quien este mes solicitó más fondos para la instalación de equipo de video para los parques de Los Ángeles y Hollywood.
“El uso de tecnología nos ahorra mucho dinero y nos permite brindar más seguridad. Estas cámaras hacen el trabajo de 10 agentes y resguardan el parque 24 horas, los 365 días del año” agregó el concejal quien espera respuesta a su propuesta a finales de este mes.
Recientemente la ciudad de Los Ángeles destinó nueve millones de dólares en la compra de 500 nuevas videocámaras que fueron ubicadas en las estaciones de Metro.
“Somos la región que cuenta con el sistema de cámaras más avanzado del país; tal vez del mundo. Y eso es porque estamos comprometidos con la seguridad de nuestros habitantes” declaró en un comunicado el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villarraigosa.
Actualmente, tres parques públicos de Los Ángeles, (El MacArthur, el de la calle Lake en el llamado Barrio Filipino y uno más en Hollywood) tienen estas cámaras.
Según un informe revelado por la División Rampart del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), la delincuencia decreció 29% desde la instalación de estos sistemas de video.
Sin embargo, según la ACLU, datos estadísticos de la Unión Europea, donde utilizan la vigilancia por videocámaras desde hace más de una década, muestran que la efectividad de estos sistemas no van más allá de reducir el crimen en estacionamientos públicos.
Norma Castro, ama de casa que pasea por MacArthur, se sorprendió pero no le parece mala idea “estarán más seguros mis hijos”, dijo.
- 15 de agosto, 2022
- 14 de febrero, 2025
- 27 de noviembre, 2019
- 8 de junio, 2015
Artículo de blog relacionados
- 31 de agosto, 2012
Por Carlos Alberto Montaner Firmas Press La secuencia tiene cierta importancia. El 18...
31 de julio, 2006- 8 de noviembre, 2014
Por Julio María Sanguinetti La Nación “La memoria de nuestros duelos nos impide...
22 de diciembre, 2006













