Lecciones aún incomprendidas
Por José Alpiniano García-Muñoz
Universidad de la Sabana, Bogotá
Corría el curso académico 1930-31 en la Universidad de Londres, cuando Hayek alertaba sobre los peligros de la manipulación monetaria que los estados apañan bajo política económica: creyéndose omnipotentes para mejorar los resultados empresariales, su arrogancia apenas genera inflación, perturba el proceso productivo y origina la fase depresiva del ciclo económico que pretende eliminar. En Colombia, setenta y más años después, ignoramos o queremos confirmar las sabias advertencias del economista austriaco.
Ciertamente: alentados por el retroceso de los violentos y ostensibles mejoras en la seguridad, empresarios extranjeros recuperaron su confianza en el país incrementando sus niveles de inversión. Así aumentó intempestivamente la cantidad de dólares que, conforme a inexorable ley económica, bajó el precio de aquella moneda expresado en pesos. Esta circunstancia disminuía las utilidades de quienes se dedican a producir mercancías que venden en dólares, mientras pagan salarios e insumos nacionales en pesos. El poder gremial de estos agentes convirtió su merma en desastre nacional: la política económica debía evitarlo.
Apresuradamente las autoridades monetarias intentaron crear artificial escasez de dólares, que incrementara su precio, comprándolos en grandes cantidades. Todo fue inútil: la divisa seguía cayendo porque la causa era el retroceso de los violentos y las ostensibles mejoras en la seguridad. Las autoridades sólo produjeron el primer desastre previsto por Hayek más de setenta años antes: comprar dólares exigió emitir grandes cantidades de pesos que distorsionaron el nivel de precios y anuncian inflación superior a la esperada.
Para entonces las autoridades monetarias enfrentaban su propia inflación recogiendo los pesos emitidos: aumentando la tasa de interés, cavilaron, aumentará el ahorro y disminuirá el consumo. La medida resultó doblemente dañina: en primer lugar impidió muchos proyectos empresariales cuyo costo financiero sobrevino artificialmente elevado, perturbando el proceso productivo como lo previó Hayek. De otro lado, paradójicamente, profundizó la inicial situación que pretendía evitar al aumentar la cantidad de dólares y forzar una mayor caída de su precio en pesos: atrajo rentistas extranjeros cuyos capitales golondrina aprovechan tasas de interés artificiosamente altas.
La perturbación del proceso productivo puede extenderse. Los defensores de la arrogante y siniestra manipulación monetaria quieren impedir que empresarios mejoren sus empresas adquiriendo maquinaria e insumos extranjeros, porque las importaciones crecen más rápido que las exportaciones. Desconocen algo obvio, enunciado por Mises, maestro de Hayek: es la estrategia ideal para disminuir la cantidad de dólares, haciendo subir nuevamente su precio en pesos, sin las desastrosas intervenciones de autoridades monetarias.
El mundo tardó cuarenta años en comprender las primeras lecciones de Hayek: en 1974 le otorgó el Nóbel de Economía. Finalizando aquella década y avivado por los ingleses de la Thatcher, se le empezó adoptar frente el desastre producido por la perversa inutilidad de las manipulaciones monetarias y cambiarias que terminaron procreando la última plaga prevista por Hayek: inflación con recesión, desempleo y altos inventarios, atributos todos de la fase depresiva del ciclo económico. Los indicadores asombrosos de la economía colombiana actual no pueden enceguecernos.
Hayek expuso sus segundas lecciones de economía en 1976. Europa no pudo captarlas cuando adoptó el euro. El mundo apenas empieza a descubrirlas. ¿Necesitaremos cuarenta años para comprenderlas? Son lecciones que deberíamos aprender los colombianos porque enseñan a enfrentar la actual coyuntura cambiaria y monetaria. El problema reside en que ni siquiera hemos comprendido lo que el mundo ya captó hace varios decenios.
El autor es abogado experto en Derecho Económico, profesor e investigador en la Universidad de La Sabana de Bogotá, Colombia.
- 19 de febrero, 2026
- 14 de febrero, 2025
- 23 de junio, 2013
- 19 de febrero, 2026
Artículo de blog relacionados
- 18 de diciembre, 2006
Mucha gente piensa que el partido Republicano y el partido Demócrata son la...
16 de julio, 2008Como es sabido, en Estados Unidos tuvo lugar el experimento más extraordinario en...
19 de julio, 2016- 5 de agosto, 2007











