El estado híperregulador
Por George Will
Diario de América
En el 2004, Wisconsin Right to Life, un pequeño grupo de ciudadanos que no plantea ninguna amenaza creíble de “corrupción” para nada ni nadie, quiso difundir un anuncio instando a los senadores de Wisconsin, Herb Kohl y Russ Feingold, a no participar del obstruccionismo del Senado frente a las candidaturas judiciales del presidente. Pero Feingold se presentaba a la reelección, y el anuncio propuesto de la organización fue declarado “comunicación electoralista” (cualquier anuncio de televisión o radio que “aluda” a un candidato a un cargo federal). Y el período de apagón de McCain-Feingold prohíbe anuncios así 30 días antes de unas primarias o 60 días antes de unas elecciones generales — cuando los anuncios importan más porque la gente está prestando atención a la política .
El caso de Wisconsin Right to Life podría haber sido una ocasión para que McCain dijera: esto no es para lo que se diseñó McCain-Feingold — fue ideada para detener (según él) la “corrupción” de funcionarios elegidos democráticamente que solicitan grandes cantidades de “dinero blando” (no para candidatos particulares, sino para actividades genéricas del partido y otras actividades). O al menos podría haberse quedado callado. En su lugar , hizo más de lo necesario por molestar a los críticos: con su argumentación al Tribunal Supremo, destacaba el hecho de que suprimir el discurso inconveniente (para los políticos) es exactamente lo que sus aliados McCain-Feingold – Fred Thompson fue importante – y él tenían en mente.
A menudo existe tensión entre los conservadores “de los temas sociales” y los conservadores libertarios. McCain-Feingold, sin embargo, fusiona estas formaciones en oposición frontal. Los primeros se sienten personalmente aludidos, los segundos filosóficamente afrentados .
McCain, cuya reserva de rectitud es profunda, piensa que la lamentable condición de su campaña es el precio de su comportamiento con principios al apoyar una reforma de la inmigración que es intensamente impopular entre la base Republicana (léase el electorado que nomina del partido) y la guerra, que es intensamente impopular entre casi todos los demás. Ambas posturas tienen principios; ambas han tenido su papel a la hora de echar abajo la campaña. Pero años antes de que la controversia de la inmigración alcanzase su punto de ebullición, y antes de que la guerra comenzase siquiera, McCain-Feingold habría generado más oposición, y más intensa, a McCain de la que sus partidarios en los medios o él entienden. Estando exentos del látigo McCain-Feingold, a los medios les gustan los límites de la ley a las voces rivales.
McCain anunciaba su candidatura en New Hampshire porque en el 2000 casi hace descarrilar a George W. Bush al ganar allí las primarias. Pero perdió la porción Republicana de esas primarias Republicanas: un amplio abanico de Republicanos votando apoyaron a Bush; las independientes dieron a McCain su margen de victoria. Este año, los independientes de New Hampshire se verán atraídos casi seguro a las primarias Demócratas.
Se dice que McCain está fracasando porque dejó de ser lo que solía hacerle atractivo — un rebelde. Pero recientemente ha sido más que rebelde ( “persona ingobernable” — Oxford English Dictionary, 1973) de lo que fue en su recorrido “Straight Bus Express” de New Hampshire en el 2000. Entonces simplemente aplicó la sabiduría de Bismarck — puedes hacer cualquier cosa con niños si juegas con ellos — en sus relaciones con los periodistas. Se sentó en su autobús, siendo lo que los periodistas pensaba que era — irreverente — con respecto a gente, políticas e instituciones que no reverencian. Este año ha sido un rebelde serio con respecto a Irak y la inmigración. McCain ha insistido valientemente en que la regulación de la política – y especialmente sus regulaciones a la cantidad, el contenido y la sincronización del discurso de campaña — no restringen la expresión. ¿Aún piensa así, teniendo en cuenta la presente y probablemente incurable penuria de su campaña ?
Haciendo de tripas corazón, decía la semana pasada en New Hampshire que en adelante hablará “directamente” a la gente. Bien, sí – sin comprar mucho tiempo de emisión. De modo que se dirigirá a millones de personas menos.
Existe una ironía apropiada en el hecho de que si la campaña de McCain se prolonga hasta que comience el proceso de selección de delegado, probablemente tenga que aceptar fondos federales de equiparación y las absurdas condiciones que traen con ellos, estipulando la cantidad máxima que se puede gastar en estados particulares. Eso sería castigo digno para el hombre que ha arrastrado la política – el proceso mediante el cual el estado es abastecido de personal y controlado – a lo profundo del ámbito del estado regulador.
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