No hay países chicos
Editorial – El País, Montevideo
Este editorial debió titularse “No hay países pequeños” para contestar al Presidente de la República cuando, al asumir la Presidencia del Consejo Mercado Común, utilizó esa expresión con respecto a Uruguay. Razones de diagramado en el cabezal obligaron a cambiar el texto, pero el que logró ubicarse mantiene el sentido de la afirmación, ya que en los organismos internacionales no hay países mayores ni menores; ni chicos ni pequeños.
Y en el Mercosur tampoco. Otra prueba de ello la acaba de aportar Polonia al discutirse en la última Cumbre de la Unión Europea el Tratado de Reforma logrando, durante varias semanas, mantener en vilo a todos los demás Estados de la Unión; generando dramáticas negociaciones que se extendieron hasta altas horas de la madrugada y llegando incluso hasta poner al borde de un ataque de nervios a la canciller de Alemania, Angela Merkel -y no por unas cuestionadas fotos-, Presidente de turno, quien había prometido solucionar durante su mandato la crisis provocada por Francia y Holanda, al no ratificar sus pueblos el texto de la Constitución propuesta y a la cual se le encontró salida unas pocas horas ante de la fijada para que comenzara la Cumbre.
En ese sentido, gran parte de la opinión pública internacional siguió con simpatía la evolución de un enfrentamiento entre un país de sólo 312.685 kilómetros cuadrados, con 38:557.984 habitantes y otros veintiséis países con una superficie total de 4.632.318 kilómetros cuadrados y una población, en conjunto, de 494.655.462 habitantes, sin tener en cuenta los territorios de ultramar. Y venció.
Hace más de un año, en un acto de conmiseración pública, el Canciller de Brasil, su Presidente e incluso el presidente Vázquez, ya habían aludido a los “socios menores” y a los “socios mayores” del Mercosur. Ninguno de los tres tenía razón. Esa actitud dio lugar a que se publicara un editorial señalando que en el Mercosur no había socios mayores ni menores ya que todos los fundadores en pie de igualdad son “Estados Partes” de un Mercado Común. Serán países con un variado número de habitantes y distintas superficies territoriales; con niveles heterogéneos de producción y de comercio exterior; con disparidad de mercados internos; con costos desiguales de mano de obra; con diversos porcentajes de desempleo; anisómeros en su confirmación; con economías diferentes, pero, a los efectos del Mercosur, son todos iguales.
Lo que existe, sí, tomando una expresión que acuñara el senador Sergio Abreu, que después se hiciera un camino propio dentro de la literatura mercosuriana, son las “asimetrías” dentro de los Estados pero -agregamos- sin chicos ni grandes, ni menores ni mayores, ni petisos ni altos, ni gordos ni delgados, ni blancos ni con tez de color, ni actores principales ni figuras de reparto, sino todos iguales. Ese es el milagro de los Tratados multilaterales, ya que si Uruguay y Paraguay no lo integraran, el Tratado de Asunción no pasaría de ser un modesto acuerdo bilateral, sin la fuerza, el vigor, el respaldo y el respeto internacional que le reconocen -o le reconocieron- otros países y otros bloques, teniendo en cuenta precisamente que hay más de dos Partes, todas ellas en pie de igualdad, representando a una masa de pueblos y de mercados y no a los gobernantes de turno de dos países.
La vieja Polonia, que ha tenido tantos momentos de esplendor y sufrido tantos padecimientos; la que, cuando fue ocupada por los rusos, se negó a cumplir la orden de que no podía hablarse más el idioma polaco dentro de su territorio; la del agosto de Lech Walesa, la del Nobel de Literatura Henryk Sienkiewicz, la de Chopin y Penderecki, la de M.S.Curie, la del Andzej Wajda del Oscar, la del Papa Juan Pablo II, hoy con un Jefe de Estado y un Jefe de Gobierno luchadores y tenaces, los hermanos gemelos Kaczynski, ha venido a confirmarlo. Ellos solos, con únicamente tres años dentro de una UE que tiene once años de constituida y un pasado de medio siglo, casi los últimos en ingresar, contra la voluntad de todos los demás, consiguieron aplazar hasta el 2014, con un período transitorio hasta 2017, un pretendido sistema de votos por doble mayoría calificada, evitando de esa manera una grave división interna.
Debe reconocerse, sí, que lo que existen son Cancillerías y negociadores grandes y Cancillerías y negociadores pequeños.
Y tal vez es a eso a lo que quiso referirse el presidente Vázquez.
- 15 de agosto, 2022
- 10 de febrero, 2026
- 25 de noviembre, 2020
Artículo de blog relacionados
Por Hernán Yanes Diario Las Americas El cubano promedio parece haber recibido como...
22 de octubre, 2009- 26 de septiembre, 2013
- 19 de noviembre, 2018
El Universo El presidente dijo esta semana: “En estos tiempos difíciles veremos lo...
19 de diciembre, 2014













