Todo ejecutivo en caída es un futuro best seller
Por Susan Antilla
Clarín
La cultura norteamericana premia el éxito, pero también se conduele de los derrotados. No hay despedido de una gran organización que no edite su libro.
Está derramando una lágrima por Paul Wolfowitz, el presidente del Banco Mundial forzado a renunciar por el aumento de sueldo a su novia? No llore más. Si Wolfy es suficientemente inteligente como para seguir el camino de otros ejecutivos y políticos venidos a menos, encontrará trabajo en el negocio editorial.
El ex director de la CIA George Tenet renunció bajo presión por su gestión sobre Irak y su libro En el ojo de la tormenta: mis años en la CIA se ubicó en el primer puesto de la lista de más vendidos del New York Times. Carly Fiorina (removida de Hewlett-Packard) y Howell Raines (quien renunció al New York Times por un escándalo) perdieron sus empleos y salieron a la carretera en giras editoriales.
“Puede ser parte de la cultura nacional norteamericana aceptar libros de gente que ha dado un traspié”, dice Patricia Schroeder, ex legisladora de Colorado que preside la Association of American Publishers. “La gente viene a la entidad en busca de una segunda oportunidad, dice, porque los lectores estadounidenses sienten empatía con los que atravesaron un mal momento”.
Patricia Harned, directora general del Ethics Resource Center, de Washington, que estudia y promueve el comportamiento ético en las organizaciones, es menos generosa. “Desafortunadamente, el escándalo es la nueva norma en nuestra sociedad”, dice. “Estos libros refuerzan esa mentalidad”.
La popularidad del género no significa que las cosas no pueden volverse en contra cuando se trata de pregonar la historia de lo que a uno le salió mal en la vida; autores que están arañando el fondo de la escala de la credibilidad pueden ver sus libros arrebatados por las casas editoriales antes incluso de que lleguen a los estantes. La mayoría de las veces, no obstante, las estrellas a las que les tocó la mala época parecen tener una audiencia dispuesta a escucharlas.
Algunos profesionales cuyas carreras cayeron en un pozo publicaron luego de un paso forzado por el encierro. Consideremos a Foster Winans, el periodista del Wall Street Journal condenado por manejo de información privilegiada. O Barry Minkow, fundador de Zzzz Best, quien pasó siete años en Englewood Federal Correctional Institution de Colorado tras defraudar a prestamistas y accionistas.
Si usted es un ángel caído, ni siquiera necesita estar vivo para obtener atención para su libro. La autobiografía de E. Howard Hunt, del caso Watergate, fue publicada en febrero; él murió el 23 de enero. Por lo menos no tuvo que leer las despiadadas reseñas.
Copyright Clarín y Bloomberg News, 2007.
La utora es crítica literaria, columnista de Bloomberg
- 23 de junio, 2013
- 14 de febrero, 2025
- 15 de agosto, 2022
- 17 de febrero, 2026
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