Wall Street ignora las señales de alarma
Por E.S. Browning
The Wall Street Journal
Las nubes de tormenta se han posado sobre el mercado inmobiliario de Estados Unidos, pero el mercado bursátil se mantiene alegre y sin preocupaciones. En vez de comerse las uñas, los inversionistas hicieron que el Promedio Industrial Dow Jones batiera récords el martes, el miércoles y el jueves de la semana pasada, antes de retroceder levemente el viernes.
La razón es que el sector inmobiliario ha descendido en la lista de preocupaciones de los inversionistas, por debajo de las tasas de interés, el consumo, el precio de la gasolina y las ganancias de las empresas. En estos frentes las noticias han sido buenas y, como sucede con frecuencia, Wall Street cree que seguirán así por un buen tiempo.
El mercado inmobiliario “es, por supuesto, un factor negativo, pero no creemos que vaya a ser un desastre”, dice John Kattar, jefe de inversiones de Eastern Investment Advisors, una consultora en Boston.
Hay dos formas en las que el mercado inmobiliario puede afectar al de acciones, dice Kattar. La primera es que un mercado de la construcción más lento tiene un impacto amplio en la economía, pero la construcción no es lo suficientemente importante dentro de la economía total como para ser una gran preocupación. La segunda —la que preocupa a los inversionistas— es el efecto que la caída en el valor de las casas puede tener sobre el consumo.
Un derrumbe inmobiliario debería afectar el gasto de la gente. Pero las advertencias de que los consumidores se han quedado sin impulso han estado equivocadas por tantos años que muchos inversionistas ya no las tienen en cuenta. Y mencionan los muchos factores que compensan y mejoran las vidas de los consumidores.
El precio de la gasolina ha caído más de 20% en los últimos dos meses a medida que el crecimiento económico se ha desacelerado. Para sorpresa de muchos, el menor crecimiento ha tumbado también los rendimientos de los bonos. Como los rendimientos de los bonos afectan las tasas de las hipotecas de interés fijo, muchas nuevas hipotecas son más baratas que a principios de este año, y la demanda de nuevos préstamos para vivienda ha aumentado otra vez, lo que sugiere que la demanda de viviendas podría recibir un impulso.
Aunque el consumo se estancó en agosto, muchos economistas creen que se está recuperando. El consumo creció alrededor del 3% anual en el tercer trimestre, según datos del gobierno.
Incluso los optimistas reconocen que en algún momento el consumo en EE.UU. va a sufrir. Cuando eso suceda, es posible que las acciones sufran también. Pero la gran pregunta es cuándo.
Muchos pesimistas advierten sobre problemas inminentes, pero nadie presta atención a sus pronósticos. La semana pasada, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo que la desaceleración del sector inmobiliario podría reducir el crecimiento económico del cuarto trimestre en un punto porcentual y afectar de misma manera el del año próximo.
En vez de reaccionar a la baja, el mercado bursátil festejó estas noticias. Los inversionistas concluyeron que un punto porcentual aquí o allá no afectaría a la economía y que la Fed vería la desaceleración de la economía como una razón para mantener bajas las tasas de interés. Las bajas tasas reducen los costos de los consumidores y las empresas y eso es bueno para las acciones. Goldman Sachs proyecta que la caída en el mercado de bienes raíces forzará a la Fed a recortar el próximo año su tasa en 1,25 puntos porcentuales a 4%, una perspectiva favorable para los inversionistas bursátiles.
Quizá porque en los últimos años la economía de EE.UU. ha sobrepasado de manera consistente las expectativas, los inversionistas no le temen a una recesión y están ignorando cualquier advertencia.
- 15 de enero, 2026
- 14 de agosto, 2016
Artículo de blog relacionados
- 27 de diciembre, 2009
Por Javier Pelegrí Espinosa de los Monteros Instituto Juan de Mariana A propósito...
5 de febrero, 2024Portafolio ¿Está usted dispuesto a comenzar a leer libros, revistas y periódicos en...
11 de febrero, 2009Por Luisa Corradini La Nación El sarcasmo tiene, sin embargo, mucho de verdad....
31 de diciembre, 2007













