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Hey, ¿Se acuerda de Microsoft?
14/1/2000
Stan J. Liebowitz

Justo cuando America Online anunciaba sus planes para adquirir Time Warner, el Departamento de Justicia ha concluido, según se informa, que Microsoft precisa ser escindida en varias “Baby Bills”—o quizás debiera decir “Baby Steves,” a la luz del anuncio en el día de ayer por parte de Bill Gates de que había ascendido a Steve Ballmer al cargo de Gerente General de Microsoft. Incluso el Juez Thomas Penfield Jackson, quien difundiera sus conclusiones dos meses atrás, debe tener la sensación de que las mismas se refieren a acontecimientos que ocurrieron hace mucho tiempo.

Ya sea que la legislación antimonopolios haya perdido o no vigencia en el acelerado mundo de Internet, la acción antimonopólica contra Microsoft claramente lo ha hecho. Aún cuando el Juez Jackson ha desde un principio llevado a cabo los procedimientos a gran velocida, el mercado se ha transformado por completo desde el inicio del juicio. El proceso se centró en el escritorio de la computadora, al cual en la actualidad el mercado está tratando con singular menoscabo. En cambio, hay una alocada carrera por ganar posiciones en la mezcla del entretenimiento, las noticias, el comercio y la información en Internet.

Los Contrincantes Principales

Queda claro ahora que los principales contrincantes en estos mercados serán grandes y bien financiados. Además de AOL-Time Warner, cuyos ingresos sobrepasan a los de Microsoft, entre los jugadores se incluye a gigantes tales como AT&T, Disney, News Corp. y Sony.

Triunfar en las venideras batallas en el mercado de Internet exigirá la provisión de un acceso a Internet de banda ancha y contenido patentado. La propiedad de sistemas de cable, los cuales proporcionan acceso de banda ancha, resulta considerablemente más importante que la propiedad del escritorio de una PC. Después de todos, usted puede instalar cualquier programa que desee en el escritorio de su computadora, pero no posee control alguno sobre lo que ofrece su compañía de cable. No obstante ello, el Juez Jackson concluyó que el control de la configuración inicial del escritorio de su computadora era la llave de acceso a un inmenso poder de mercado.

También Microsoft se encuentra concentrada en la batalla en ciernes, habiendo hecho de Internet su prioridad Nº 1 a mediados de los ’90. Una de las primeras cosas que hizo fue crear su navegador, Internet Explorer. Por ese entonces, el Navigator de Netscape era el navegador que dominaba el mercado. La ruptura por parte de Microsoft del dominio de Netscape en el mercado de los navegadores constituyó la base de la causa antimonopólica.

Los otros emprendimientos de Microsoft en Internet—la Microsoft Network, adquirir a los proveedores de contenido, tratar de instalar una versión de bolsillo de Windows en cajas externas y aplicaciones de Internet, e invertir en sistemas de cable—han resultado ser menos exitosos. Pero ellos demuestran las intenciones de la empresa. El Sr. Gates, quien seguirá siendo presidente y también asumirá el título de “arquitecto en jefe de software,” reforzó el punto en el día de ayer. Afirmó que deseba concentrarse en el desarrollo de servicios basados en Internet.

Sin embargo, el Juez Jackson rechazó la idea de que Microsoft estaba concentrada en el mercado de Internet. Concluyó en cambio, que el navegador de Netscape era un potencial sistema operativo, y que Microsoft desarrolló al Explorer a efectos de frustrar esta amenaza para Windows. Concluyó que no existían alternativas viables para Windows. Linux era irrelevante—sin importar la muy atractiva oferta pública inicial en agosto de la empresa del Sombrero Rojo—y que también lo eran las aplicaciones de Internet.

En sus conclusiones, el Juez Jackson estuvo de acuerdo con las acusaciones impulsadas inicialmente por los competidores de Microsoft, incluido Netscape, empresa que en 1998 fue adquirida por AOL. Con la adquisición de las vastas extensiones de cable de Time Warner, AOL podría, si lo desea, darle una vez más a Netscape una abrumadora participación en el mercado. Pero no importa. Ahora se nos dice que el remedio que el gobierno procura es el de achicar a Microsoft en una época en la que los demás jugadores en el mercado se están agrandando.

Una escisión es a menudo un golpe paralizante, sembrando caos y confusión dentro de las nuevas empresas integrantes. A pesar de que es técnicamente cierto que el número de empresas sería incrementado mediante una partición de Microsoft, el número de competidores viables en este mercado sería reducido. ¿Qué harán luego las tres Baby Bills? Muy posiblemente lo mismo que las Baby Bells han estado haciendo: fusionarse con otras corporaciones en un intento por seguir siendo competitivas. El gigante AOL-Time podría terminar poseyendo también a Windows. ¿Se beneficiarán los consumidores con dicho resultado?

Mantuvo los Precios Bajos

El desvelo por los consumidores no ha sido el foco de esta causa. El juez virtualmente ignoró el bienestar del consumidor en su pronunciamiento, y el mismo prácticamente no jugó ningún papel en los argumentos del gobierno. Incluso si usted cree en la acusación del gobierno de que Microsoft amenazó abusivamente a otras empresas, la compañía ha mantenido bajos a los precios, lo cual es bueno para los consumidores.

Los consumidores estarán bien atendidos en la próxima batalla por Internet si cuentan con más opciones, no con menos. Si el gobierno decide alguna clase de partición en este momento crucial, los consumidores probablemente serán privados de una opción importante. La legislación antimonopólica está siendo usada, tal como lo ha sido antes, para promover los intereses de unos pocos a expensas de los de mayoría.

Traducido por Gabriel Gasave




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