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Las leyes sobre deslocalización propuestas perjudicarán a la economía del Bay Area
9/9/2004
Benjamin Powell

El Gobernador Schwarzenegger tiene tres leyes que están a la espera de sus firma, las que procuran limitar la externalización por parte de las empresas que efectúan actividades en California. La externalización, a veces conocida como deslocalización, tiene lugar cuando las firmas estadounidenses trasladan al exterior parte de sus tareas de servicios de apoyo, tales como el procesamiento de datos o los centros telefónicos de asistencia técnica, las que atienden a clientes en los EE.UU.. Pero un estudio recientemente difundido por el Bay Area Economic Forum sobre el impacto local de la externalización indica que dichas leyes reaccionarias no mejorarán a nuestra economía ni salvarán empleos.

Dos de las leyes propuestas limitarán la información relacionada con sus clientes que las empresas tendrán permitido manejar fuera del país. La tercera ley le prohibirá a las agencias estaduales contratar sus servicios de parte de compañías que utilicen trabajo en el exterior. Limitar la externalización obviamente incrementa los costos para las empresa que se encuentran directamente afectadas. En el caso de la tercera normativa, la misma también agotará a un ya ajustado presupuesto estadual al incrementar el costo de los subcontratistas del estado. Más importantes que los costos directos son los impactos negativos que el limitar la externalización tendrá sobre el resto de la economía del Área de la Bahía.

Una de las primeras lecciones en cualquier curso de economía internacional es la de que “la exportaciones son el precio que usted paga por las importaciones.” Cuando exportamos algunos trabajos al exterior a través de la externalización, otros empleos son creado aquí en los EE.UU. debido a que los trabajadores extranjeros emplean sus ganancias para adquirir productos o servicios elaborados en los Estados Unidos o para realizar inversiones en la economía estadounidense. Cuando la externalización es limitada, los exportadores radicados en los EE.UU. se ven perjudicados debido a que merma la demanda extranjera por nuestros bienes. De manera similar, son creados menos empleos estadounidenses a través de la inversión extranjera directa en los EE.UU..

El Área de la Bahía se verá desproporcionadamente perjudicada por medidas que restrinjan la externalización y el comercio internacional dado que la misma es una región altamente globalizada. Los productores del Área de la Bahía obtienen casi el 60 por ciento de sus ingresos de sus ventas al exterior. De hecho, el Área de la Bahía lidera a la nación en empleos “localizados.” Más de 700.000 empleados del Área de la Bahía trabajan para subsidiarias de corporaciones extranjeras radicadas aquí. De acuerdo con un estudio recientemente difundido por el Bay Area Economic Forum, nuestra región posee más instalaciones de investigación y desarrollo propiedad de extranjeros que cualquier otra región, o incluso estado, en los EE.UU.. Todos estos beneficios para la economía del Área de la Bahía son solamente posibles debido a que exportamos productos y trabajos a otros países.

En lugar de intentar limitar la deslocalización de los trabajos, el gobierno debería concentrarse en la creación de un ambiente que aliente el surgimiento de nuevas empresas y el crecimiento en el empleo. El reciente estudio sobre la externalización halló que la competitividad del Área de la Bahía se encontraba limitada debido al alto costo de la vida ocasionado por una inadecuada oferta habitacional, por una tasa del impuesto a las corporaciones que es un 40 por ciento más alta que la del promedio nacional, por y los altos costos tanto de los seguros por indemnizaciones a los trabajadores como de la electricidad.

En un reciente ranking de la libertad económica en los 50 estados, California se ubicó penúltima. Esto es particularmente importante dado que la mayoría de los empleos deslocalizados se dirigen hacia otras áreas de los EE.UU., no al exterior. Nevada y Arizona han sido particularmente exitosos en atraer a compañías californianas. Ambos estados calificaron alto en los rankings de libertad económica. Disminuir la carga tributaria y remover otras regulaciones impuestas gubernamentalmente que elevan el costo de efectuar actividades comerciales, mejorará la competitividad y la habilidad para atraer empleos de California. El crear un mejor medio ambiente empresarial en California no pondrá fin a la deslocalización pero incrementará los estándares de vida al mejorar la eficiencia y la variedad de trabajos.

Las leyes que se encuentran a la espera de la firma del gobernador no preservarán como resultado neto empleo alguno en California. Las mismas tan solo protegerán a algunos empleos a expensas de otros. Al final, las leyes contribuirán a tornar menos competitivo al estado para atraer a nuevas empresas. El gobernador estaría bien aconsejado de vetar a estas leyes que han sido propuestas.

Traducido por Gabriel Gasave


Benjamin Powell, es Investigador Asociado en The Independent Institute, un centro de estudios sobre políticas públicas con sede en Oakland, California y Profesor de Economía en la Suffolk University.




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