Chávez no se calla
Por Federico Ysart
Infolatam
Madrid – El dinero es uno de los elementos naturales más conservadores, tanto como suelen serlo sus propietarios. Y a estos les queda poco más que salir corriendo cuando ven cómo un gobierno incapaz, por ejemplo, de domeñar la inflación, que crece sobre el 15 por ciento al término del primer semestre, o de superar índices de pobreza intolerables, pese al maná incesante del precio del petróleo, se atreve a meter mano en la gestión del banco más eficiente del país. Además de seguridad jurídica, el dinero reclama profesionalidad, eficacia y rentabilidad, virtudes que no acostumbran a descollar en las salas de mando de los cuarteles.
No es un tema de accionistas, que en este caso el 98,5 por ciento de las acciones están en una sola mano, sino de ciudadanos depositantes, o con créditos, o clientes de una adminsitradora de fondos, que por la razón que fuere optaron por ese banco y no por otro. Y en cuanto a sus accionistas, cabe suponer que el cambio de ademanes que viene inspirando las últimas actividades de Chávez se traducirá en este caso en una aproximación a lo que pudiera ser tenido como justiprecio ante cualquier instancia neutral.
El Banco de Venezuela, administrado tras su saneamiento por el Santander desde hace once años, tiene una cifra de recursos propios cercana a los 400 millones de euros, y el pasado año reportó un beneficio en torno a los 220 millones de euros. Los niveles de eficiencia, de la salud de su cartera crediticia, de las provisiones constituidas y demás variables que cuentan en la valoración de las entidades de crédito, son factores que tendrán que formar parte de las negociaciones que Chávez ha anunciado, o comenzado.
En cualquier caso no es de recibo que a la semana siguiente a estar en Madrid con el presidente del Gobierno español, además de la simbólica visita al Rey, el caudillo venezolano eche sobre la mesa del dialogo este envite trufado de demagogia. A juzgar por sus propias palabras, cuando habló de no se sabe de qué con Rodríguez Zapatero tenía ya perfecto conocimiento de las intenciones del grupo español de despresenderse del Banco de Venezuela, con quién estaba negociando y a cuánto ascendía el precio de la posible transacción.
El Estado venezolano es muy dueño de negar la autorización pertinente a este tipo de transacciones, sobre todo si se hace a través de los canales ordinarios: superintendencia, banco central, etc. Incluso en este caso por designio personal de quien manda, el presidente Hugo Chávez, Pero ¿a cuento de qué esta ruptura de formas y, sobre todo de fondo? Como si la demagogia solucionara el hambre, los desabatecimientos y la sangría de recursos nacionales en beneficio de todas las causas desestabilizadoras del continente. ¿Por qué no se calla Chávez?
Mientras subsistan e incluso se fomenten las carencias sociales y culturales que lastran la vida democrática de algunos países, Latinoamérica no dejará de deparar sorpresas de esta naturaleza. Y Chávez seguirá sin callarse.
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
- 12 de abril, 2006
El Economista, Madrid Los consejeros delegados de tres atribuladas empresas automovilísticas estadounidenses solicitaron...
7 de noviembre, 2008La Nación Exactamente un año atrás, Cristina Fernández de Kirchner fue reelegida presidenta...
23 de octubre, 2012El Diario de Hoy La calamidad nacional que el país está sufriendo como...
22 de octubre, 2011











