Los peces gordos abarrotan la alfombra roja de los Juegos Olímpicos
Por Mei Fong
The Wall Street Journal
BEIJING—Además de los miles de atletas, más de 80 jefes de estado y unos 30.000 periodistas, se espera que el mes que viene otro grupo de peso invada Beijing con motivo de los Juegos Olímpicos: los grandes ejecutivos.
Atraídos por la mayor importancia del mercado y la oportunidad de ayudar a Beijing a celebrar el mayor evento internacional que ha organizado, el número de presidentes ejecutivos que planea asistir a los Juegos Olímpicos rivaliza con los asistentes al Foro Económico Mundial, que se celebra todos los años en Suiza y que suele atraer a unos 1.000 líderes del mundo de los negocios.
“(Esto) va más allá de una maravillosa cita deportiva. Tiene implicaciones políticas y económicas”, dice Martin Sorrell, presidente ejecutivo del conglomerado británico de publicidad WPP Group PLC, quien tiene intenciones de ir. “Uno podría llamarlo el Davos del deporte”.
Muchos ejecutivos ven en los Juegos un evento que las compañías que quieren hacer negocios en China no se pueden perder. Bill Gates, presidente de la junta de Microsoft Corp., y Rick Wagoner, presidente ejecutivo de General Motors Corp., son dos ejemplos.
Sin embargo, la invasión de peces gordos está causando dolores de cabeza logísticos. ¿Cómo dar tratamiento VIP cuando todo el mundo es VIP?
Dado que muchos ejecutivos llegan en aviones privados, la autorización de uso del espacio aéreo es un problema. Eso, por no mencionar los asientos de primera fila para las entradas más cotizadas. Los boletos para la ceremonia de
inauguración se venden ahora a US$50.000 en el mercado negro. Según la organización, debido a los controles de tráfico, muchos ejecutivos deberán dejar estacionadas sus limusinas y tomar el autobús.
El espacio también es limitado. Lo más seguro es que no haya suficientes cabinas con aire acondicionado en el Estadio Nacional, conocido como “el nido”, para todos los VIP durante la ceremonia inaugural, anticipa John Pauline, un arquitecto que ayudó a supervisar la construcción de algunas de las instalaciones olímpicas. Algunos jefes corporativos tendrán que conformarse con asientos “especiales”, más cómodos que el resto, pero sin aire acondicionado. Eso podría volverse insoportablemente pegajoso en el estadio cubierto en agosto, normalmente el mes más caluroso y húmedo en Beijing. Además, al igual que el resto del público, tendrán que llegar con horas de antelación.
Invitados VIP
Entre los presidentes ejecutivos que figuran en la lista de asistentes, destacan Tony Hayward, de BP PLC; Stephen Schwarzman, de Blackstone Group LP; H. Lee Scott Jr., de Wal-Mart Stores Inc.; y Terry Leahy, de la cadena rival del Reino Unido, Tesco PLC; Rupert Murdoch, de News Corp.; y Greg Brown, de Motorola Inc. El presidente de Yahoo Inc., Jerry Yang, también podría estar presente, aunque uno de sus representantes ha dicho que sus planes no son definitivos.
Naturalmente, tampoco faltarán los dirigentes de las decenas de compañías que patrocinan esta cita olímpica, incluyendo Jim Skinner, de McDonald’s; Martin Winterkorn, de Volkswagen AG; y Jeffrey Immelt, de General Electric. Muchas de estas empresas celebrarán en Beijing reuniones de sus juntas directivas.
Los Juegos Olímpicos también atraen a los jefes de estado. George W. Bush será el primer presidente estadounidense que asistirá a una ceremonia inaugural de los Juegos en un país extranjero. Pese a la polémica sobre las políticas de China en relación a las cuestiones de derechos humanos, como ha podido verse durante el recorrido de la antorcha olímpica por el mundo, el número de jefes de estado que planea asistir a la ceremonia de apertura es el doble de los que acudieron a Atenas, hace cuatro años.
China se ha transformado en una plataforma vital para el crecimiento y expansión de una amplia variedad de compañías, especialmente ahora que la economía de Estados Unidos está en declive.
China ya es el mayor mercado de teléfonos celulares por número de usuarios y el segundo, después de EE.UU., para productos como autos y computadoras. Aparecer (aquí) y “mostrar nuestro apoyo a China” es clave para las multinacionales que se la juegan en este país, dice James McGregor, director de la consultora JL McGregor & Co. “Esta es la prueba de logro nacional de China, su manera de decirle al mundo, ‘Conseguimos esto'”.
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
BEIJING—El gobierno de China, un país donde más de 100 millones de personas...
17 de febrero, 2007El Expreso de Guayaquil En días pasados tuvo lugar una reunión internacional de...
12 de diciembre, 2010La Opinión, los Angeles WASHINGTON. - El gobierno federal comenzó el martes a exigir...
9 de septiembre, 2009Correo del Caroní Querido Niño Jesús: Esta vez no pretendo escribirte una carta...
24 de diciembre, 2010











