La inmigración ilegal tiene rostro de mujer
Por James Pinkerton
Houston Chronicle
El nuevo rostro de la inmigración ilegal quedó al descubierto la semana pasada cuando las autoridades realizaron una redada en una planta de ropa usada y posteriormente escoltaron a 130 mujeres que laboraban en dicho lugar en condiciones presuntamente dudosas.
En los últimos años, la imagen típica del trabajador indocumentado había sido la de un hombre a la espera de que le den trabajo temporal en un punto donde se agrupan ilegales, o la de un empleado de una fábrica procesadora de carne. Sin embargo, funcionarios de inmigración han dicho que el perfil del trabajador ilegal está cambiando a medida que más mujeres están cruzando la frontera para venir a Estados Unidos, ya sea por razones económicas, para reunirse con sus esposos o parientes, o porque sencillamente buscan un futuro mejor para ellas mismas.
Muchos expertos indican que esto es un resultado colateral del reforzamiento de la seguridad fronteriza, ya que los nuevos controles dificultan más que los hombres regresen a sus hogares con frecuencia para ver a sus familias al otro lado de la frontera.
“Lo que estamos observando ahora, y se demostró en esta redada, es eso de que los inmigrantes no pueden entrar y salir” de Estados Unidos, dijo Néstor Rodríguez, experto en inmigración de la Universidad de Houston. “Como a alguna gente le resulta imposible obtener visas, y es peligroso cruzar (la frontera), pues las familias se asientan aquí”.
Funcionarios del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) han dejado en libertad, por razones humanitarias, a 73 de los 166 empleados detenidos el miércoles en la planta Action Rags USA, incluidas a 10 mujeres embarazadas.
En general, el 98 por ciento de las personas puestas en libertad después de la redada, una de las mayores en la historia de Houston, está integrado por mujeres.
Sin embargo, tendrán que presentarse ante un juez de inmigración y encarar los esfuerzos gubernamentales de deportación por estar en el país sin permiso.
“Las personas puestas en libertad por razones humanitarias están sujetas a las leyes migratorias de la nación”, dijo el representantes de relaciones públicas de ICE, Greg Palmore.
Palmore añadió que la mayoría de los inmigrantes ilegales puestos en libertad eran mujeres que constituían el único sustento de sus familias. También había trabajadoras que estaban embarazadas y otras que padecían problemas de salud.
“Un juez determinará si pueden quedarse en Estados Unidos o son deportables”, expresó.
Juana María Olivera, de 35 años, fue una de las detenidas en la redada realizada en Action Rags USA. Pero ya se encuentra en libertad debido a que está embarazada.
“Hay muchas mujeres indocumentadas que trabajan aquí. Varias de ellas son mujeres solteras que tienen que trabajar para mantener a sus familias”, dijo Olivera. “Lo que pasa es que muchos hombres vienen para acá y luego no regresan a México. Algunos se traen a sus mujeres, pero otros encuentran a alguien por aquí”.
Olivera, quien vino de México a Houston con un grupo de amistades hace nueve años, se casó con un mexicano que conoció aquí.
“Mis sueños son los mismos que los del resto de nosotros. Estamos esperando una amnistía para obtener un permiso legal de trabajo”, manifestó Olivera, quien no tiene dinero para costear los servicios de un abogado de inmigración.
Aumentan las tarifas del contrabando humano
T.J. Bonner, quien encabeza la Comisión Nacional de Patrulla Fronteriza, que cuenta con 13,500 agentes, indicó que las operaciones de supervisión a lo largo de la frontera, que se iniciaron a principios de la década de 1990, han dificultado que la gente pueda cruzar la frontera.
Como resultado, los indocumentados tienen que apoyarse en los contrabandistas de seres humanos que los guían hacia determinados puntos de cruce. Las tarifas para los mexicanos han aumentado de 150 y 300 dólares a entre 1,500 y 3,000 dólares, que es lo que se cobra hoy día, según Bonner.
“Hace tiempo era poco frecuente ver a mujeres y niños cruzando la frontera. Ahora es mucho más común”, afirmó Bonner. “Lo más normal es que un hombre sea el primero en cruzar y, después de estar aquí durante cierto tiempo, ha podido ahorrar dinero para pagarle a un contrabandista que le traiga a su familia”.
Como la situación a lo largo de la frontera se pone cada vez más difícil, y los contrabandistas no siempre son los mismos, a los inmigrantes ilegales en Estados Unidos se les dificulta mucho regresar a México, explicó Bonner.
Carlos García, jefe del departamento de protección del Consulado de México en Houston, manifestó que los cambios de patrones migratorios mexicanos están inquietando a su gobierno.
Las opciones legales
Un grupo local que aboga por el reforzamiento de las políticas migratorias expresó que otros países no deben considerar a la economía de Estados Unidos como una válvula de escape para sus ciudadanos desempleados. Asimismo, afirmó que los que fueron detenidos en la redada del miércoles deben ser deportados.
“Será una decisión difícil, pero muchos de ellos tienen familiares en sus países de origen que pueden acogerlos”, dijo Louise Whiteford, presidenta del grupo Texans for Immigration Reform, con sede en Houston.
Por su parte, un abogado de inmigración dijo que los trabajadores puestos en libertad por razones humanitarias podrían quedarse en Estados Unidos.
“Un abogado experimentado puede analizar lo que hay disponible para ellos”, comentó Gordon Quan, abogado de inmigración con base en Houston.
Y los que no puedan quedarse tienen la oportunidad de regresar a su país de manera voluntaria para evitar que les creen un expediente de deportación, el cual perjudicaría seriamente cualquier esfuerzo que hagan en el futuro para regresar a Estados Unidos de maneral legal, según el abogado.
Quan dijo que algunas mujeres podrían optar para una cancelación de deportación si llevan 10 años o más en Estados Unidos, no tienen antecedentes penales y pueden convencer a un juez de inmigración que si se les deporta, esto ocasionaría serios problemas a sus familiares, que son ciudadanos estadounidenses, como sus hijos, esposos o padres.
Según expertos de Houston, la mayoría de las mujeres indocumentadas trabaja en la industria textil, así como en moteles y restaurantes, servicios de limpieza, o como niñeras y empleadas domésticas.
Investigadores del grupo Greater Houston Partnership estimaron en mayo que unos 420,000 inmigrantes ilegales viven en los 10 condados que conforman la zona metropolitana de Houston. La Cámara de Comercio incluye en sus cálculos a 174,182 hombres y 74,995 mujeres que tienen empleo y, por lo tanto, constituyen el 10 por ciento de la fuerza laboral local.
César Espinosa, coordinador comunitario de la organización Central American Resource Center, en el sureste de Houston, dijo que la redada del miércoles fue sorprendente, en especial porque se enfocó principalmente sobre la fuerza laboral femenina.
“Para las familias esto es devastador, porque en la comunidad latinoamericana, la madre es la que mantiene la unidad familiar”, agregó Espinosa. “Hacer que las deporten es algo muy serio. Dejan a la familia sin su apoyo principal”.
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
Por Mario Vargas Llosa El Heraldo, Tegucigalpa Que una veintena de presos políticos...
25 de julio, 2010Por Andres Oppenheimer El Nuevo Herald Contrariamente a lo que piensan muchos, la...
1 de junio, 2006Instituto Juan de Mariana Todo régimen que haga del terror su columna principal...
25 de diciembre, 2020Editorial – The Wall Street Journal El alcalde de Caracas, Antonio Ledezma. La...
2 de marzo, 2015













