La ley de las probabilidades
Por Nelson Romero Díaz
Analítica
Aparentemente este no es el foro más adecuado para disertar sobre un tema matemático y digo aparentemente porque acá se publican, mayoritariamente, opiniones sobre el diario acontecer, lo cual se inscribe dentro de las llamadas materias “humanísticas”. Esto recuerda las pretéritas épocas en las cuales quienes no se consideraban afines con las matemáticas, optaban por el latín, la filosofía, la literatura y otros matices de interés cultural y formativo. Pues bien, la ley de las probabilidades es, en este caso, una herramienta para intentar una explicación sobre los desenlaces de algunos eventos políticos de la Nación.
Gracias a la magia de las telecomunicaciones se observó, al instante, el caminar del hombre en la Luna, la exaltación del zuliano Luís Aparicio hijo al Salón de la Fama del Béisbol Estadounidense. Esa tecnología, la comunicacional, da a saber de la caída del Muro de Berlín; el atentado contra Juan Pablo II; el infortunado choque de Ayrton Senna Da Silva; la séptima coronación de Schumacher; el abatimiento del record de los 400 metros planos; el otorgamiento del Premio Nóbel a los científicos. En fin, nos hemos enterado de tantos eventos que el listado anterior ocupa un espacio significativo en este manuscrito. También, y gracias a la maravilla de la tecnología comunicacional, nos hemos enterado con lujo de detalles de lo acontecido en la Cumbre de Presidentes o Cumbre de Río desarrollada en República Dominicana este pasado viernes.
Para la cabal comprensión de una reunión como esa, los “mortales”, quienes no hacemos ni vivimos de la actividad política, requieren ciertos conocimientos. Es conveniente estar bien informado sobre las ideologías para comprender la óptica bajo la cual funge la estrategia administrativa de un mandatario de cualquier país durante su período. Debiera conocerse la historia de los países, algo de la época de su fundación y de la moderna; los personajes notables; los hacedores de su nacionalidad; las tradiciones culturales; sus costumbres yotras características.
La ley de las probabilidades otorga una cuota mayor de asertividad a quien esté mejor informado que al que no. También puede determinar cuales eventos son favorables y cuales no.. Así, por ejemplo, un apostador victorioso durante varias horas con un determinado número en la ruleta, el siete negro por ejemplo, debería saber que independientemente de estar transitando su día de suerte y haber multiplicado varias veces su inversión inicial, el “azar” le dará la espalda, en cualquier momento, y si no ha retirádose a tiempo pudiera terminar peor que cuando inició su rally.
Este viernes la población latinoamericana se dio un banquete con la mencionada cumbre de mandatarios realizada en Santo Domingo. Escuchar sus razones y argumentos sobre los temas tratados fue una ventana para apreciar hacia donde tenderá ideológicamente y cual puede ser el futuro que le espera a ese país. Fue una oportunidad para conocer quien cree, a pies juntillas, que la suerte de su “pueblo soberano” es consecuencia de la bondad o la maldad de un gobierno extranjero y quien no. Fue una buena ocasión para juzgar cual es el rango que ocupa un mandatario, cualquiera que el sea, en una escala de valores que incluye todos los aspectos relacionados con el privilegio de ser Presidentes.
La frecuencia con la cual un individuo, hombre o mujer, asiste a determinados eventos azarosos ofrécele a “la casa”, la misma frecuencia para el descubrimiento del comportamiento del apostador. Así, por ejemplo, hay jugadores con tic nerviosos o “mañas” delatoras de las contradicciones entre lo que se dice, hace y lo que se piensa en relación con lo dicho o hecho
En las cumbres de mandatarios, estos asisten acompañados de un equipo que graba mentalmente los gestos y reacciones de los otros. Son los fotógrafos virtuales de la comitiva de sus colegas. Esta colección de información es intercambiada con el “jefe” y este la usará convenientemente en su momento.
Seguramente se preguntará cual es la conexión entre un tema y otro; entre la cumbre de los mandatarios y la ley de probabilidad. Puede que ninguna o que haya una pizca. Para mí, redactor de esta opinión, hay mucha. Lo primero a resaltar es que hay algunos gobernantes que han tenido éxito, han atraído las masas; han ganado las simpatías de propios y extraños y han tenido apoyo “virtual” de otros. Sin embargo, ese capital acumulado se ha debilitado por no haber administrado correctamente el mismo. El apostador abusó de su buena estrella, de su buena suerte y al no retirarse a tiempo ha despilfarrado la ganancia. Entre tanto, los “otros apostadores” no solo han surgido sino que, gracias a sus sesudos análisis están descapitalizando a otros como resultado de la tácita aplicación de la misma ley de las probabilidades que habíase aplicado favorablemente a algunos.
La historia de los gobiernos latinoamericanos está llena de victoriosos y perdedores; de simpáticos y antipáticos; de opacos y brillantes; de bondadosos y perversos; de dictadores y demócratas; de inteligentes y no tantos; de responsables e irresponsables; de legalistas e ilegales; de pertinentes e impertinentes.
La ley de las probabilidades le asigna la victoria a aquellos que saben cuando retirarse a tiempo Quienes han tenido la información, han tenido el poder. Juzgue usted a quien o quienes “desbancó, zurró o peló” la probabilidad en esta ocasión. Puede que haya alguno a quien la ley se la está aplicando porque lo favoreció previamente y una de las premisas fundamentales de ello es que los eventos tienen un cincuenta por ciento de ocurrir y un cincuenta no.
- 28 de septiembre, 2026
- 28 de septiembre, 2026
- 1 de octubre, 2012
- 24 de septiembre, 2026
Artículo de blog relacionados
- 14 de enero, 2008
Prensa Libre Hay poco que celebrar luego de la conferencia de seguridad centroamericana....
28 de junio, 2011La Nación En América del Sur, la combinación de estancamiento económico y alta...
27 de noviembre, 2012La Opinión Los Angeles WASHINGTON, D.C..- El nuevo director de la Oficina de...
15 de septiembre, 2009












